El Parroquial perdió todas sus computadoras por una inundación
Más de veinte computadoras, muebles y todos los insumos que se encontraban en el subsuelo de la institución fue el saldo de una inundación producida en el Instituto Parroquial “Nuestra Señora del Pilar”. Ahora, las autoridades de la entidad estudian la manera de reponer lo perdido lo más rápido posible.
Asimismo, luego de las pericias realizadas se concluyó que el siniestro ocurrió por una falla en el tanque de agua, descartando algún error humano o –peor aún- un hecho intencional.
En diálogo con El Diario, el representante legal Daniel Etchepare explicó que “se rompió el flotante del tanque de agua, y luego no dio abasto la bomba de achique, por la gran cantidad de agua que salía. Dentro de la desgracia, gracias a Dios se cortó la luz, si no podríamos estar hablando de algo aún peor”.
Desolador
Cuando directivos, docentes y alumnos llegaron el lunes al colegio (ubicado en Hipólito Yrigoyen y Belgrano), dispuestos a comenzar la semana con normalidad, se encontraron con un panorama tremendo: todos los elementos de la sala de informática –ubicada en el subsuelo- se encontraban literalmente sumergidos bajo alrededor de 1,20 metros de agua, por lo que la falla habría surgido en la tarde o noche del domingo.
De inmediato se evacuaron las instalaciones, llamando a los padres para que fueran a buscar a sus hijos, mientras personal de Defensa Civil llegaba al lugar para comenzar las tareas de desagote, limpieza y reparación. Además, en ese sector funcionan las bombas que suministran agua en todo el edificio, y por precaución debido a la peligrosidad de la cercanía con la instalación eléctrica se decidió no abrir el colegio el resto del lunes ni durante la jornada de ayer.
En cambio, la actividad física se realizó normalmente en el campo de deportes, ubicado en el barrio Vicente López.
Panorama
Ayer, en la escuela continuaban las tareas de limpieza tras la inundación. Los monitores, CPU y demás elementos de las computadoras se expusieron en el patio, bajo el sol, para luego ser llevados al mediodía a un laboratorio, sobre sus mesadas.
A su vez, el cañón proyector, abierto, también se apoyaba contra una pared, esperando a que se seque y quizás poder recuperarlo, aunque se estima que será casi imposible. En el patio también estaba el mobiliario de la sala de informática, pudiéndose comprobar cómo el agua había dañado las maderas, doblándolas como si fueran trozos de cartón.
Al mismo tiempo, las autoridades del colegio revisaban las cámaras de seguridad de la institución, tratando de confirmar y descartar hipótesis sobre lo ocurrido. En este sentido, luego de ver detenidamente las imágenes Etchepare concluyó que “simplemente se rompió el tanque de agua, no hubo errores humanos ni alguna otra cosa. Eso, al menos, nos deja tranquilos”.
Como aún pasaron pocas horas desde la inundación, en la escuela aún no se tiene idea definida de cómo y cuándo se repondrá lo perdido, “aunque esperamos recomponernos los antes posible. Además, ya nos dijeron desde algunas instituciones que nos podían dar una mano”, comentó el representante legal.
Asimismo, no se descarta la realización de eventos o rifas para recaudar fondos, con la ilusión de reponer los daños a la brevedad.
Inventario
Por la inundación en la sala de informática del Parroquial se perdieron nada menos que 24 computadoras (con todos sus insumos: CPU, teclado, mouse, monitor, parlantes), cinco notebooks y un cañón proyector; además de material bibliográfico. A su vez, el agua también arruinó el mobiliario de la sala. “Todavía no calculamos a cuánto dinero asciende lo perdido”, indicaron en la escuela.
Con clases
Luego de permanecer cerrado lunes y martes, el Instituto Parroquial volverá hoy a recibir a sus alumnos.