Se veía venir una pena ejemplificadora y finalmente sucedió:
Se veía venir una pena ejemplificadora y finalmente sucedió:
Asimismo, trascendió que la votación del comité disciplinario fue reñida, definiéndose por 8 votos contra 7. De esta forma penosa termina la carrera de Krauss, que con 37 años es uno de los jugadores más experimentados del plantel: el tres cuartos de Los Pinos jugaba en primera desde hacía dos décadas y hasta el partido de la agresión no registraba expulsiones en su dilatada trayectoria.
Increíble
El pasado 13 de abril, Los Pinos perdía como local frente a Virreyes RC en su cancha del barrio Los Tilos, en un partido válido por la segunda fecha de
Promediando el segundo tiempo, Virreyes vencía cómodamente por 24-6 cuando sucedió lo inesperado: tras una breve discusión por un fallo, Krauss le propinó un golpe de puño en la cara al juez del partido, Achával, abogado de 49 años que había ido al partido junto a su hijo, un niño que no vio lo ocurrido porque estaba jugando en otro sector del predio.
Según expresó el propio jugador luego del cotejo, le marcó al árbitro de mala manera que le estaban pegando a un compañero en el suelo. Cuando Achával se acercó, sorpresivamente Krauss lo golpeó en el rostro, por lo que el cotejo se suspendió de inmediato.
El juez quedó tendido en el suelo unos momentos y al cabo de unos minutos pudo reincorporarse, para luego retirarse a su domicilio por sus propios medios.
En el rugby, las sanciones para este tipo de casos son durísimas y ejemplificadoras: de