Fénix volvió a ratificar que está pasando por su peor momento futbolístico en la temporada. El domingo por la tarde se vio a un equipo que, más allá de la derrota, sigue sin encontrar respuestas futbolísticas.
Fue 2-1 frente a Excursionistas en el Barraza, porque cayó con uno de los peores equipos en cuanto a rendimiento del campeonato. Esta mala racha de 8 partidos (1G-2E-5P) que arrastra, se evidenció en cancha ya que mostró desaciertos defensivos, imprecisiones en el medio y apenas tuvo un par de aproximaciones al arco rival.
Más allá de quedar lejos de la pelea por el primer ascenso, la lucha ahora se centrará en asegurarse un lugar en el cuadrangular por el segundo ascenso. Y de no mostrar un cambio de actitud, el futuro parece complicado con 7 fechas por delante.
Excursio vino hacer su negocio y vaya que le salió redondito. Es que fue más, sobre todo en el primer tiempo, aprovechando los desaciertos y las imprecisiones que mostró el Águila en todas sus líneas. Salvo Mariano Mittelman, que pese a tener responsabilidad en el primer gol, después con varias intervenciones evitó que la derrota fuera mayor.
Encima ahora quedó 4º en la tabla con 51 puntos, porque Social Español ganó y es el nuevo 3º con 53. Además los que están abajo piden pista como Mercado Central/Sacachispas (superó 1-0 a Midland) para ser 5º con 49) y Defensores Unidos, que empató, quedó un poco más rezagado.
Con modorra. El Águila pareció salir a jugar con fiaca después de las pastas del mediodía, porque no tuvo reacción al gol que Excursionistas encontró a los 3 minutos de juego. Un centro que Mittelman no pudo retener por chocar en el aire con un rival, la pelota se le escapó y le pegó en la pierna a Leonel Bargas para desviarse e ir mansa al fondo del arco.
Ese gol shockeó profundo al equipo de Pilar, que no tuvo reacción y por más que intentaba tener la pelota, nunca llegó a lastimar al Verde. Salvó un remate cruzado de Leonardo Ruiz que se perdió lejos del 2º palo de Sebastián Malnero.
Pero todo era confusión en el Cuervo, porque los nervios lo llevaron a ser impreciso y sin saber cómo lastimar al fondo del Villero. Es más, la visita disponía de claras ocasiones pero la intervención de Mittelman fue clave.
A los 17’, el Mono sacó un débil cabezazo de Hugo Cuatrín y a los 21’, se anticipó al grito de Jeremías Ugo.
Excursio estaba tranquilo, jugaba con la desesperación y el caos futbolístico de Fénix. Y aprovechando las dudas del fondo, Sotelo le ganó las espaldas a Leonel Bargas y a los 28’ sacó el disparo que dio en la parte de afuera del palo derecho de Mittelman.
Y a los 29’ el que se lo perdió fue Mariano Gerling, con un remate desde la puerta del área que pasó rozando el poste izquierdo.
Ya en el complemento y viendo que las cosas no cambiaban, Oscar Santángelo movió el banco y mandó a cancha Mariano Puch, Lionel Fonzalida y Ezequiel Hazaña, para ganar movilidad y profundidad.
Hazaña intentaba imponer su habilidad por la izquierda y Puch con sus corridas, buscaba darle profundidad por la derecha. Pero la fiaca continuó y el equipo de Pilar siguió sin reaccionar ante un rival que estaba cómodo y cuando podía metía alguna contra.
Tal es así que Nicolás Gentinetta escaló por la derecha y mandó el centro pasado, que ante la tremenda siesta defensiva, encontró al solitario Martín Mazza entrando por el extremo izquierdo y de cabeza, clavar el 2-0 a los 28’.
Ese gol pareció haber tocado sentimentalmente a Fénix, que a cuentas gotas reaccionó y mucho más con el descuento de Gonzalo Gil, que a los 38’ metió un cabezazo de emboquillada para abrir cierta esperanza en el final.
Quedaba tiempo para soñar con el empate, pero el juego del local siguió siendo lo mismo pese a tener un hombre de más por la expulsión de Leandro Lugarzo. Ahora habrá una semana para trabajar, corregir errores y dar el golpe de timón que lo guíe al buen juego y los resultados positivos.
5 puntos
apenas cosechó Fénix de los últimos 24 que disputó en el torneo. En 8 partidos obtuvo 1 triunfo, 2 empates y sufrió 5 derrotas.
