Todo estaba listo para que fuera una fiesta, pero la alegría no pudo ser completa: el sábado, desconocidos robaron troncos de palmera que hacían de sostén para el puente peatonal que conecta a Presidente Derqui, Del Viso y José C. Paz a través del arroyo Pinazo, obligando a los vecinos que participaron de la obra a reformular los planes.
No obstante, la buena voluntad de los pobladores pudo más, así que poniendo manos a la obra se sobrepusieron a la adversidad y el puente pudo ser inaugurado este domingo, cumpliendo así un anhelo que llevaba más de tres décadas de intentos.
La estructura une ambas orillas del Pinazo. Pero, desde hace años, los vecinos que querían atravesar el curso de agua debían hacer equilibrio sobre unos rieles. Además, tres calles de la zona interrumpen su curso por el paso del agua: Comodoro Rivadavia (desde Presidente Derqui), French (desde Del Viso) y Chile (desde La Lonja).
Adriana Zech, una de las vecinas de Del Viso que junto al derquino Víctor Koprivsek se pusieron al frente de las acciones desde un principio, indicó a El Diario que “llegamos el sábado a las 10.30 y nos encontramos con que no estaban los trocos de palmera. Estaban atados en el puente, como base, por eso es imposible que se hayan ido por el arroyo. De hecho se hizo una recorrida y comprobamos que no estaban en el agua”.
Dichos troncos fueron donados tras más de un año de trámite por la Asociación Vecinos del Pilar. No obstante, tras el desencanto “tuvimos que desarmar tres rieles y amurarlos, usamos bloques que nos donó la Casa de la Moneda. Aprovechamos lo que teníamos e hicimos el puente igual”.
Alrededor de treinta personas participaron el fin de semana para concluir los trabajos, incluida la murga derquina Los Defensores de El Triángulo, cuyos jóvenes nadaron en busca de los troncos, sin éxito.
“Cuando se separa Los Tilos con Pinazo hay un puente de material –dijo Zech-, por eso hubiesen frenado. Se los llevaron a eso de las 8, porque una vecina dijo que un rato antes todavía estaban”. Además, por el tamaño y el peso de los troncos es imposible que haya sido obra de una sola persona: “Nosotros éramos como catorce, tratando de poner las palmeras…”.
“No nos amedrentamos y seguimos trabajando, la gente está contenta y feliz”, expresó Zech, agregando que “faltan trabajos finos, de emparejamiento, porque por el robo tuvimos que improvisar y poner maderas de diferentes tamaños, pero sabemos que va a quedar muy firme”.
La nota completa, este martes en El Diario Regional.