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Resucitaron a un adolescente tras 40 minutos sin signos vitales

Un joven de 17 años sufrió una muerte súbita después de jugar al futbol. Llegó sin señales de vida al hospital Sanguinetti, donde lograron reanimarlo. Sigue internado y su familia habla de un milagro.
28 de marzo de 2013 - 00:00

La mujer no duda un instante antes de catalogarlo como un milagro. Su hijo de 17 años permaneció 40 minutos sin signos vitales tras sufrir una muerte súbita. Pero finalmente fue reanimado y hoy se recupera en el hospital Juan Sanguinetti de Pilar.

“Estaba jugando a la pelota y se sentó a descansar, cuando se sienta, empieza a convulsionar, pierde el conocimiento y al hospital llegó sin signos vitales”, relató la madre, Soledad Muñoz, sobre lo que le sucedió a Alan el pasado miércoles 13.

Que hoy el joven se encuentre recuperándose en el sector de terapia intensiva del nosocomio tiene una responsable directa. Una médica  que, según pudo saber Soledad, fue la única que no bajó los brazos cuando las tareas de reanimación parecían en vano. Finalmente, tras 40 minutos interminables, el corazón volvió a responder y las esperanzas se renovaron.

Aunque su estado sigue siendo delicado, las horas críticas parecen haber quedado atrás. El camino hacia la recuperación es largo pero para la madre ya no hay imposibles. “Sentí que Dios me lo devolvió”, aseguró conmovida.

 

Muerte súbita

Hasta el miércoles 13 de marzo, la vida de Alan era normal, acorde a la de un chico de 17 años. Segundo de siete hermanos, fanático de Boca, había dejado los estudios para dedicarse a hacer changas.

Nada hacía pensar que una arritmia nunca diagnosticada iba a darle un final impensado al partido de futbol improvisado en la canchita de la calle Zeballos.

“Apenas se descompuso, los amigos me llamaron, yo llegué enseguida porque vivo cerca pero la ambulancia tardó más de 20 minutos”, recordó la madre todavía indignada por la demora.

“En la ambulancia –continuó con su relato- no me dieron esperanzas, le iban haciendo reanimación pero iban hablando con el hospital y decían ‘va con un paro, se nos va’”.

En el nosocomio, el panorama no fue más alentador. “Enseguida me trajeron una psicóloga que me iba preparando para la muerte de mi hijo”, explicó Soledad. Sobre lo que sucedió en la sala de reanimación, se enteró más tarde: “dos médicos dijeron que ya no había nada más para hacer pero una doctora siguió insistiendo y logró reanimarlo”.

“No tengo palabras para agradecer lo que hizo la doctora, el Dr. Fiocchi y todo el hospital, le salvaron la vida a mi hijo”, destacó sin dejar de enfatizar que, por sobre todas las cosas, “fue un milagro”.

“Sin dudas esto fue un milagro, recé tanto para que se recupere, Dios me lo devolvió y puso en el camino a tan buenos médicos”, subrayó.

 

Frase  

“Dos médicos dijeron que ya no había nada más para hacer pero la doctora… siguió insistiendo y logró reanimarlo”, Soledad Muñoz, madre de Alan. 

 

Lo que viene

Una recuperación difícil 

Por estas horas, Alan se encuentra internado en terapia intensiva en el hospital Sanguinetti hasta tanto los médicos puedan controlarle la arritmia cardíaca. “Está mejorando, hasta hace tres días me decían que era un paciente crítico, ahora me dicen que se está recuperando”, comentó Soledad conciente de que el estado de su hijo sigue siendo delicado y que la recuperación va a ser larga.

“Va a necesitar rehabilitación neurológica porque el cerebro estuvo muchos minutos sin oxígeno”, adelantó la mujer. No obstante, por el momento las secuelas siguen siendo inciertas: “tienen que hacerle un electroencefalograma para evaluarlo”.

De todos modos, la leve evolución de Alan y sus ganas de aferrarse a la vida le renuevan las esperanzas a su madre, que destacó: “abrió los ojos y empezó a manifestar ‘si’ y ‘no’. Cuando le ponen música de Boca –concluyó- mueve la cabeza, como si bailara”.

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