Las estadísticas preocupan y despiertan una serie de interrogantes en cuanto al déficit de la educación para la salud, a las campañas de concientización y al control sobre los hábitos de los menores. Según estadísticas de la Secretaría de Salud, el 11% de los adolescentes reconoció haber iniciado su adicción al tabaco entre los 12 y los 13 años.
Las cifras fueron facilitadas a El Diario por el área de Toxicología Ambiental correspondiente a la Secretaría de Salud Ambiental. Según la directora del área, Maricarmen Luna Pinto, “en esa franja hay 40 mil adolescentes, o sea que 4 mil chicos fuman”.
La probabilidad de adoptar el hábito se incrementa si los chicos viven en un hogar de fumadores. “Los chicos que viven con padres fumadores tienen el doble de riesgo de ser fumadores”, manifestó la médica, al mismo tiempo que agregó que “el 50% dijo que alguna vez intentó dejar”.
Motivados por estas estadísticas, desde la secretaría de Salud municipal se impulsó la apertura de un consultorio donde se brinda un tratamiento gratuito para dejar de fumar que fue presentado ayer en el salón de sesiones del Concejo Deliberante.
“Aquellas personas que quieren dejar de fumar y que no puedan hacerlo puedan acceder a un espacio de forma gratuita”, apuntó Luna Pinto.
Tratamiento
A nivel local, las estadísticas arrojan una cifra aproximada de 50 mil fumadores en todo el distrito. En busca de datos más específicos acerca de profesiones especialmente propensas, la encuesta se trasladó a la población docente, revelando que entre el 20 y el 30% de los mismos reconoció tener adicción al tabaco.
Los datos reflejan que las mujeres están incrementando el consumo de cigarrillos frente a la paulatina caída del hábito en los hombres.
Con estos números, en el consultorio gratuito estiman atender unas 1.000 consultas en esta primera etapa. El tratamiento consiste en ocho encuentros acordados una vez por semana con un médico y asistentes especializados. “Se estipula un día a partir del cual se propone dejar de fumar y se va preparando para eso”, explicó la médica y aclaró que “no es que llegan y dejan de fumar automáticamente, es probable que en las primeras semanas no dejen”.
En tanto que luego, “en los otros encuentros empezás a atravesar miedos como a aumentar de peso, por eso en uno de los encuentros se habla de alimentación”.
“La idea es que transites el primer mes de la abstinencia con apoyo, sorteando obstáculos”, agregó. El abordaje del tema es multidisciplinario, abarcando no solo la dependencia física sino el importante componente emocional que tiene la adicción: “el dejar tiene sus consecuencias porque es una dependencia muy amplia no solo a la nicotina, la gente que fuma tiene hábitos como levantarse y prender un pucho, tomar mate y prender un pucho, uno lo incorpora a lo que hace todos los días y llega un tiempo deshabituarse a ello”. “Uno piensa que lo elige pero en realidad lo necesita”, sentenció.
En cuanto a los resultados, “cuando se cumple todo el tratamiento el 70% deja de fumar” aunque reconoció que “hay que ver cuántos sostienen eso”. De todos modos, las estadísticas siguen siendo favorables: “los fumadores que inician un tratamiento tienen entre un 30 y 40% más chances de dejar que quien lo intenta por sus propios medios”.
En cuanto a las consecuencias del tabaco, Luna Pinto explicó “las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en nuestro país y el cigarrillo es uno de los principales factores de riesgo sobre los que uno puede intervenir”.
Las campañas y la efectividad
Puesta a analizar la efectividad de las campañas para desincentivar el consumo de cigarrillos, la médica Maricarmen Luna Pinto, titular del área de Toxicología Ambiental, consideró que “en los últimos 10 años hubo un cambio muy grande, antes se fumaba hasta en los colectivos”.
“Se hicieron un montón de estudios –continuó- y en ellos está corroborado que cuando se limita a través de espacios libres de humo la gente al ver la limitación y a tomar un poco más de conciencia de lo que afecta, tiende a querer dejar de fumar”.
En tanto que la colocación de imágenes del deterioro que produce en la salud el cigarrillo en las cajas de los cigarrillos, se realizan con “la idea de asociar el cigarrillo a cosas malas, las empresas tabacaleras buscan asociarlas a lugares de esparcimientos, a momentos de placer, elegancia, y la idea contraoferta eso, asociarla a lo que realmente produce”.
Dónde queda
Los consultorios gratuitos para dejar de fumar están ubicados en Nazarre 1266 y en el centro de salud de Villa Verde.
