Acentuado por el clima del verano y la mayor cantidad de tiempo libre, el uso de cuatriciclos en las calles es un problema que se repite en varias localidades de Pilar. En los últimos días, los reclamos de vecinos llegaron a El Diario desde diversos barrios del distrito, advirtiendo sobre la peligrosidad de esta actividad, prohibida para la vía pública.
En todos los casos las características se repiten: en general, los cuatriciclos son conducidos por menores de edad, sin casco, quienes circulan por calles de barrios tranquilos a alta velocidad.
Desde el barrio Villa Buide, Néstor indicó que los cuatriciclos que circulan por la zona “son dos, uno grande y otro más chico, conducido por un menor. En general pasan entre las 17 y las 9, a gran velocidad”.
Si bien los vecinos no hablaron con los dueños de los rodados, señalaron que “además van haciendo zigzag por las calles del barrio, como Corbeta Uruguay, Buide y Cañonera Tortuga. No les importa nada”.
Por su parte, desde hace meses, los vecinos de Parque Irízar –Fátima- protestan por la presencia de cuatriciclos que circulan por las calles del barrio, una zona apacible, a alta velocidad. “Es un adolescente que está arriba del cuatriciclo todo el día –comentó a El Diario Mirta, una habitante del barrio- y pasa muy fuerte, sin importarle nada, cuando es sabido que acá siempre hay chicos jugando en la calle”.
La mujer indicó además que un grupo de vecinos quiso dialogar con el padre del menor, para hacerlo entrar en razón sobre los peligros que conlleva esta actitud. No obstante, aseguran que fue imposible mantener una conversación: “El padre salió a la puerta, nos dijo ‘mi hijo hace lo que quiere’ y listo, no pudimos hablar más –aseguró Mirta-. Vamos a ver qué pasa si su hijo atropella a algún chico”.
Sin embargo, en el barrio Pellegrini (Villa Rosa), Claudio comentó que “hasta hace unos meses era tremendo, pasaban todo el día como cuatro o cinco, muy fuerte. Ahora se calmaron y ya no circulan tanto”.
A la hora de limitar esta actividad, los inspectores encuentran dificultades. Como explicó una fuente de la Dirección de Tránsito del Municipio, los cuatriciclos “suelen estar en barrios de la periferia, y las sanciones se pueden aplicar si el conductor es encontrado circulando, es decir, infraganti. Por eso, quizás si llama un vecino para quejarse, al llegar ya es más difícil hallar al vehículo”.
El dato
A principios de febrero, un niño de 11 años resultó gravemente herido –quedó en coma farmacológico- al caer de un cuatriciclo, cuando circulaba junto a su padre por una playa de Pinamar y chocaron contra un rodado similar.
