por Victor Hugo Koprivsek
“Vos sos mi utopía”, “Sucederás… lo sé”, “Te ofrezco mi última confianza”, “Ya viejo, qué hacer si aun no te conocí?”, “Me robás la sonrisa que ni yo sabía que tenía entre los labios”, “Encontrarnos en un sueño frente a frente”, “Acá estoy amor en este intento”, “Tú ahí como si nada, yo acá como si todo”, “Cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?”. Frases que ya se leen en distintas paredes de Latinoamérica, especialmente Tucumán, provincia de fuego y arte.
Pero Pilar ya sumó sus letras al intento “Viviendo vidas verdaderas como verdaderos” y “Hagamos el amor con alegría”. También Presidente Derqui, cuna de glosas y poetas dio el primer paso con “Apagá la tele y encendé el barrio”.
Morón al pie de la estación del Sarmiento “Uno es uno con otros. Solo no es nadie”. Ahora solo faltan los amigos de Del Viso, la gente de Fátima, Manzanares, Peruzzoti para ponerle versos a este movimiento cultural sin precedentes que busca recuperar la poesía y compartirla desde paredes y muros intervenidos por los mismísimos hijos de estas tierras.
“Me voy corriendo a ver qué escribe en mi pared la tribu de tu calle”, vislumbró alguna vez el Indio Solari.
La idea es compartir frases y versos que inspiren a pensar y reflexionar acerca de las cosas verdaderamente importantes de la vida: la amistad, el amor, la belleza, los sueños, el respeto, la familia, el barrio, etc.
La cultura avanza, crece, edifica. Un nuevo tiempo emerge desde las entrañas profundas de la historia, cientos de gentes de todas las edades hacen lo suyo para que suceda lo que está pasando.
“Me doy el permiso de creer en mañana”, “Sabiendo que iba a doler ¿hubieras amado?”, “Encontrarnos en un sueño frente a frente”, y muchas frases más ya están pintadas en los muros de Tucumán, Chile, Perú y otras ciudades de Latinoamérica.
Nuestros barrios también tendrán las suyas, la invitación es abierta, no hay responsables más que los que deseen llenar de belleza las esquinas vacías, los muros herrumbrados, las casas amigas, un tacho de cal blanca, medio litro de látex negro, pinceles y amistad. La convocatoria habla de respeto y belleza por lo que quienes participen deben consensuar con los dueños de las paredes el permiso necesario.
La calle espera, las miradas esperan, un nuevo tiempo invita a soñar posibles realidades y hacer lo tuyo.
Acción poética, la cultura como herramienta de transformación ¿Acaso tiene otro destino?
