Está cortada una ayuda social a los abuelos que menos tienen
Nuevamente una asistencia social emanada del gobierno de la Provincia de Buenos Aires cortó su suministro afectando a miles de personas de la tercera edad. En Presidente Derqui, y en el resto del distrito de Pilar, son miles los que desde hace meses ya no perciben el subsidio del Servicio a la Atención a la Tercera Edad (SATE), implementado varios años atrás.
El mismo se aplicó en respuesta a la severa crisis económica que se extendió desde 2001 hasta el 2006 inclusive; pero particularmente buscó paliar los numerosos casos de personas sin jubilación o pensión comprendidas sobre los 60 años.
La ayuda consiste en 300 pesos por bimestre, algo que arroja un total de 1.800 al año. Sin embargo esa exigua cifra no se otorgó más desde junio de 2012, y solo se la pudo cobrar recién en el pasado mes de enero. “O sea que lo que nos dieron corresponde a mediados del año pasado, y desde entonces nadie sabe explicarnos nada”, sostuvo Mario Aristey, luego de intentar recabar algún fundamento por parte de la Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Pilar.
El SATE se cobra en las sucursales del Banco Provincia mediante un listado y con la presentación del respectivo DNI. “Antes una asistente social siempre colocaba las fechas de cobro en la sala sanitaria de Derqui-Centro, pero ahora ya no se hace y nosotros, los que más dependemos del subsidio, no sabemos a quién recurrir”, agregó Aristey. Es que todas las veces que se comunicó telefónicamente o viajó con otros beneficiarios desde Derqui hasta Desarrollo Social de Pilar, las respuestas siempre fueron las mismas: “No sabemos nada, eso se maneja en La Plata y no nos suministraron información al respecto”. Quienes reclaman tienen en claro que el problema reside en la capital bonaerense, pero si encima los que van hasta Pilar, porque en Derqui no hay oficina de Desarrollo Social, se vuelven sin siquiera ver que uno de los varios empleados se preocupe y llame a La Plata para preguntar qué sucede con el subsidio, todo les indica que están muy abandonados.
“Le pedimos a la subsecretaria de Desarrollo Social, Alejandra Pagani, que por favor vea qué sucede con lo nuestro, ella sabe a quién recurrir”, cerró un Aristey esperanzado al igual que los abuelos que, como él, carecen de jubilación o una simple pensión.