Un equipo que es puro corazón
Los Dragones del Club Unión de Del Viso se consagraron campeones argentinos. Contaron cómo fue esa final en Mendoza contra River, una especie de versión de David contra Goliat.
por Juan Carlos Rodríguez
jc.rodriguez@pilaradiario
Luego de coronarse como el mejor equipo de fútbol de no videntes del país, Los Dragones del Club Unión de Del Viso, brindaron una conferencia de prensa en la sede de la institución, en Chiclana y French.
Allí estuvieron presentes el presidente del club, Omar Carlotto, el técnico Gonzalo Vilariño, el coordinador y preparador físico Hugo Sanchez, y los jugadores Froilán Coki Padilla y Matías Olivera.
Carlotto abrió el fuego señalando: “Este logro nos llena de orgullo y satisfacción. En primer lugar, porque esta entidad fue siempre un club familiar y debido al gran apoyo de cada uno de los integrantes, socios y amigos comerciantes, se ha logrado este campeonato”. El presi también reconoció “el trabajo del cuerpo técnico y jugadores, los verdaderos artífices de este título”.
Por su parte, el DT Vilariño afirmó “esto es el resultado de un gran trabajo de equipo. Los jugadores siempre estuvieron predispuestos en bien del trabajo que debíamos desarrollar, con todas las limitaciones económicas para llegar a esta instancia. Llegamos y lo superamos con creces, hoy lo podemos contar desde lo más alto del podio. Estoy muy orgulloso del equipo que dirijo, porque cada vez que tenían que salir a la cancha a jugar un partido, lo hacían con convicción, y sobre todo, no pensando en quién era el rival de turno, sino que jugaban con el corazón, dejando en cada jugada toda su alma. Así lo quisimos, y así fue”.
El capitán y goleador de Los Dragones, e integrante de la Selección Argentina Coki Padilla, muy emocionado aún por el título aseveró: “Nuestra partida desde Del Viso hacia Mendoza fue un sueño. Todos teníamos en nuestras mentes la necesidad imperiosa de lograr la mejor performance. En la final contra River el micro que me llevaba al estadio se retrasó, llegué 10 minutos antes, alcancé a cambiarme y se largó el partido. Fui al banco. Diez minutos después entré e hice el único gol con el cual obtuvimos éste título”.
En ese sentido, describió que estaba “con todas las pilas. Mi trabajo es siempre parar la pelota, pisarla y enganchar, pero contra River no hice nada de eso. Entré con una sensación de comerme la cancha entera, dentro mío algo me decía que era la oportunidad de lograr todo, y así fue”.
En el caso de Hugo Sánchez, trató de reflejar la grandeza de Los Dragones. “Necesitábamos nosotros mismos, demostrarnos y demostrar a los que creían en nosotros, que se podía lograr lo que ansiábamos, y vaya si lo hicimos. Cuando llegamos a Mendoza los hicimos en diferentes medios y en distintos horarios”.
Es que por las limitaciones económicas, algunos fueron en micro, a otros los llevaron en autos. “Nos juntamos todos tres horas antes del primer partido. Íbamos paso a paso. Es más, durante todo el tiempo que duró la competencia, tres de nuestros jugadores se iban a dormir en casas particulares de conocidos que tenían allá”. Es que el presupuesto estaba lejos de pensar en hoteles.
En el partido final en el estadio mendocino, y con más de 40 grados de temperatura ambiente, el equiapo de River arribó en un micro de dos pisos y con aire acondicionado. Todos sus jugadores e integrantes del cuerpo técnico, asesores y colaboradores, descendieron enfundados en sus conjuntos deportivos de primera marca.
En otro sector del estadio se encontraban Los Dragones, de perfil bajo. Con sus jugadores mal dormidos y corriendo de un lado a otro para tomar los transportes de línea y llegar a tiempo al último compromiso.
“Así fue esa batalla”, afirmó el hombre comodín del equipo, “con el poco apoyo económico pero con la fuerza de voluntad que tiene cada uno de nosotros se logró llegar a lo más alto, ser campeones de la Liga Nacional de clubes de fútbol para no videntes”.
Las frases
“Estoy muy orgulloso
del equipo que dirijo, porque cada vez que tenían que salir a la cancha, lo hacían con convicción y no pensando en quién era el rival, jugaban con el corazón”. Gonzalo Vilariño (DT).
“Este logro nos llena de orgullo. Esta entidad fue siempre un club familiar y debido al gran apoyo de cada uno de los integrantes, socios y amigos comerciantes, se ha logrado este campeonato”. Omar Carlotto (presidente).
Entré con una sensación
de comerme la cancha entera, dentro mío algo me decía que era la oportunidad de lograr todo, y así fue”. Froilán Padilla.
“Lo que hacen estos chicos es un verdadero ejemplo de vida”. Hugo Sánchez (PF y coordinador).