La escasez de instituciones educativas de nivel inicial puesta de manifiesto en los últimos días con el inicio de las inscripciones sigue despertando quejas entre los vecinos que no encuentran vacantes para sus hijos.
Entre los barrios más afectados por la situación, Altos de los Cachorros es uno de los más conflictivos. Tal como denunció la dirigente del Partido Obrero, Nora Eliçabe, unas 20 familias de la zona deben trasladarse entre 5 y 8 kilómetros hasta el jardín de infantes ubicado en el barrio FONAVI en Tortuguitas.
“Hace bastante tiempo que ese barrio viene reclamando la necesidad de un jardín y no sé si de los diez jardines que el Municipio dice que está pidiendo hay alguno designado a esa zona”, señaló la mujer en relación a la respuesta de la Jefa Distrital de Inspectoras, Silvia Mujica, reflejada en la edición del día de ayer de El Diario, que afirmó que hay una decena de instituciones de nivel inicial pedidas por el municipio y con terrenos asignados que aguardan por una respuesta de Provincia.
Para llegar hasta el jardín de infantes más cercano, las madres deben trasladarse en uno o dos colectivos, teniendo en cuenta el trastorno que esto significa cuando se trasladan niños pequeños.
“Por un lado tienen que caminar mucho para tomar el colectivo, y por otro viajar tiene un costo y esto dificulta que lo puedan hacer”, explicó Eliçabe, para agregar que “hay que pensar que los chicos de jardín tienen un período de adaptación en el que se tienen que quedar una o dos horas y es muy incómodo para las madres tener que ir y venir a un jardín que queda tan lejos”.
Petitorio
La situación será tratada en una asamblea barrial que se realizará el próximo sábado con la presencia de dirigentes del Partido Obrero. Entre otros pedidos, tales como la instalación de una sala de primeros auxilios, la llegada de un jardín de infantes será uno de los más preponderantes.
Como resultado del encuentro, se redactará un petitorio que, tal como anticipó Eliçabe, será elevado al intendente Humberto Zúccaro a fin de que, sea presentado a su vez ante el Gobierno provincial.
“En el barrio hay muchas deficiencias, es uno de los más olvidados”, advirtió la dirigente.
Las voces del malestar
La bronca por la falta de establecimientos se reflejó en las redes sociales durante los últimos días. “La verdad que esto es cualquiera. En los dos jardines que fui, el de Villa Morra y el 901 me dicen que estoy fuera del radio... en uno estoy a diez cuadras y en el otro a once, y mi hija igual no tiene su lugar”, se quejó Carla Leguizamón y agregó que “yo vivo del tanque de agua a una cuadra y otros jardines no hay, y mi bolsillo y del de mi marido no nos dan para pagar uno privado, que también están colmados de chicos”.
En el mismo sentido, Adri Lechmann le apuntó a la localidad de Villa Rosa y aseguró que “a mi hermana le pasó lo mismo, solo anotaban en lista de espera. En uno quedo en lugar 25 y en otro en lugar 54, de terror la verdad, ¿Y así cuánta gente más?
“Es una vergüenza, ayer fui a anotar a mi nene y hasta diciembre no se sabe si queda o no porque primero anotan las hijos de las maestras, directoras, amigas, en fin de su familia, eso me lo dijo la misma directora, después anotan a los chicos que viven alrededor del jardín y si queda lugar entrás”, objetó Silvia Bolañez.
