El ministerio de Salud de la Provincia encabeza una iniciativa para combatir la venta de alcohol a menores, a través de la confección de un registro voluntario con los datos de las fiestas de egresados y los salones donde se llevarán a cabo, adonde los inspectores asisten de manera preventiva en primera instancia, y luego realizan el control el día del evento.
Hasta el momento, de 25 fiestas relevadas en distritos del conurbano bonaerense y La Plata, solo se constató suministro de alcohol (barra libre contratada de antemano) a menores en una, donde se produjo la clausura y el desalojo inmediato del lugar, en pleno centro de la capital provincial.
“El programa está orientado a intensificar los controles para que los chicos puedan divertirse dentro de un marco que no sea perjudicial para su salud, y el hecho de que solo en una fiesta se haya registrado la comercialización de alcohol, habla del éxito de la iniciativa y nos da aliento a continuar trabajando en esta línea”, dijo el ministro de Salud, Alejandro Collia.
El trabajo se realiza desde el Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas (REBA), dependiente de la subsecretaría de Salud Mental y Atención a las adicciones de la cartera sanitaria, en conjunto con jefes comunales y secretarías de Inspección de los municipios del Conurbano y de La Plata, que abarcan el operativo, y donde se concentra la mayor cantidad de fiestas.
Según explicó el director del REBA, Juan Lauro, “a través de la confección del registro con los datos y las fechas de las fiestas, los inspectores del programa hacen una primera visita a los salones y a los locales bailables días previos a que se realice el evento, para advertir acerca de la prohibición de la venta de alcohol, y de las consecuencias de la violación a la normativa vigente, Ley 14.050”.
Asimismo, Lauro detalló que el registro se completa con una exhaustiva búsqueda en las redes sociales, de acuerdo a una lista de colegios secundarios, y se confecciona, además, a partir de los datos que puedan aportar organizadores de las fiestas y padres de los menores.
En tanto, luego del trabajo de prevención que incluye la advertencia a los dueños de los locales bailables y salones, se procede a la inspección el día de la fiesta para constatar que todo esté en orden. En ese sentido, Lauro precisó “que en caso de que se verifique venta de alcohol, la sanción es para el lugar donde se desarrolla el evento. Y por ese motivo, son los mismos encargados y propietarios de los locales quienes ayudan en la tarea”.
Ante la detección de irregularidades que violen las normativas de Nocturnidad, se procederá a la clausura y el desalojo, y los salones deberán pagar una multa de hasta 100.000 pesos, subordinada a la decisión de un juez.
Cabe señalar que en los operativos del año pasado sobre fiestas de egresados, en los que aún no se contaba con el registro, de 150 eventos inspeccionados se constató venta de alcohol en 23. “Este año tenemos el objetivo máximo de llegar a todas las fiestas que se realicen hasta que termine el año”.
En tanto, en lo que va del año, y a partir de los operativos de control de la Ley de Nocturnidad, se produjo la clausura de 1.099 locales, por sobre 7.236 relevados, entre bailables, bares y restaurantes.
100
Mil pesos es la multa a aquellos que violen la Ley de Nocturnidad, además de la clausura.
