El Petrel, una calle que crece entre el peligro y el olvido

Es el principal acceso para el tránsito liviano al Parque Industrial. Sin embargo, no está iluminado y es frecuente la presencia de animales sueltos y autos abandonados. Pero nadie se hace responsable.
martes, 3 de julio de 2012 · 00:00

Autos abandonados, basura, animales sueltos y la ausencia total de luminarias no permiten suponer que al final del camino se encuentra, nada menos, que el parque industrial “más grande de Sudamérica”, cientos de empresas pujantes, inversiones millonarias y cerca de 20 mil personas que diariamente trabajan en el lugar.

El escenario, entre desolador y abandonado, es el que ofrece desde hace años y cada vez con más fuerza la calle El Petrel, que se inicia en el km. 56 de la Panamericana para finalizar en el complejo fabril de Pilar.

La aparición el último fin de semana de un auto quemado sobre la calzada a la altura del río Luján, con el peligro que significa un obstáculo de estas características en una calle sin iluminar, volvió a despertar los interrogantes en cuanto a sobre quién recae la seguridad, la iluminación y el mantenimiento del camino.

Consultado por esta situación, el secretario de Seguridad, Juan Carlos Losada, aclaró que “la responsabilidad inicial es de la policía, siempre que hay una obstrucción en la vía pública es así”.

No obstante, notificado sobre la situación, aseguró que desde el Municipio se harían cargo de remover el automóvil. De todos modos, al momento de hablar de las responsabilidades afirmó que desde el área se está encargando de reforzar la seguridad y la iluminación en los accesos a los colegios dada la necesidad de priorizar a “la gente que más necesita”.

En este sentido, recordó que El Petrel es un camino utilizado diariamente por quienes concurren al predio fabril y la importancia de que dicho complejo colabore con el mantenimiento de la calle.

 

Boca de lobo

Atravesar de noche El Petrel es poco menos que un acto de arrojo si se tiene en cuenta que más de 2 kilómetros de dicho camino no cuenta con ningún rastro de luminarias. Y la descripción resulta escasa si a la noche, además, se le suma la presencia de niebla.

Al mismo tiempo, la ausencia de calles perpendiculares que permitirían, llegado el caso, optar por un desvío, terminan de configurar un panorama que tiene entre sus consecuencias la negativa de varios de los remises céntricos a tomar el camino cuando cae el sol. “Hasta un chico con gomera te puede robar en El Petrel”, reconocen desde el mismo Municipio.

Acerca de este tema, desde la Dirección de Control de Prestatarias, su titular, Ángel Serrano, recordó que una década atrás, antes de la actual gestión del intendente Humberto Zúccaro: “hubo luces y se robaron los postes y hasta el tendido eléctrico”.

En cuanto a la posibilidad de que el Municipio nuevamente encare obras de iluminación en dicho trayecto, Serrano le apuntó a la empresa Edenor que tiene a su cargo la concesión del suministro de energía eléctrica.

“Los problemas son los puntos de conexión, no hay puntos de baja tensión donde podamos conectarnos para llevar una línea”, indicó el funcionario para agregar que “Edenor tiene que tirar líneas de conexión de baja tensión”.

Asimismo, también señaló las responsabilidades del Parque Industrial y remarcó que “tiene suficiente fuerza para poder ayudar a interceder ante Edenor porque es muy fuerte la masa de trabajadores que transita diariamente por ahí”.

“Si se colocan las líneas de baja tensión la obra se termina en una semana, nosotros tenemos los materiales suficientes para empezar mañana si es necesario”, graficó Serrano.

Ante este panorama, desde El Diario se le consultó a Edenor por el tema, pero no hubo respuestas concretas por parte de la empresa.

 

Quién debe intervenir

Peligro, animales sueltos

La presencia de animales sueltos también es un inconveniente que deben sortear quienes transitan por este acceso, muchos de ellos empleados de empresas del complejo fabril que se desplazan en motocicletas. No es raro toparse con ovejas e incluso caballos, con el peligro que esto significa.

Sobre esto, Losada aclaró que en este caso, si bien la injerencia es de la policía quienes adviertan situaciones de este tipo pueden llamar al Servicio de Apoyo Policial.

“Tiene que actuar la policía y la división de Caballería. Si está el dueño ahí se le hace un acta de infracción, sino los animales son llevados a La Plata”, aclaró el funcionario y animó a los vecinos a hacer la denuncia inmediata.

 

Parque Industrial

Cuando la culpa es de otro

Como en el resto de los ámbitos consultados, las respuestas desde el Parque Industrial también apuntan hacia otro lado.

El presidente de la Cámara de Empresas del Parque Industrial, Jorge Alonso, aseguró que “siempre estamos insistiendo y proponiendo ideas para la mejora de las cosas”, sin embargo, reconoció que “por el momento hay otras problemáticas más complejas” que requieren de atención más urgente, tales como cuestiones vinculadas al tránsito o a los problemas propios de la dinámica del Parque.

En cuanto a la posibilidad de tomar cartas en el asunto, insistió con la responsabilidad municipal a la hora de mantener los caminos. Y para sintetizar, no escatimó sinceridad: “como decía Tato Bores, la culpa siempre la tiene el otro”.

La esperanza podría llegar de la mano de la instalación de cámaras de seguridad, a partir de un convenio firmado por el Parque Industrial con el Municipio. No obstante, desde el Municipio prefieren no arriesgar fechas concretas para su puesta en marcha.

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