Con el objetivo de ajustar las piezas de cara a una temporada tan complicada como la anterior en cuanto al promedio, se confirmó que el plantel de San Lorenzo de Almagro realizará parte de su pretemporada en Pilar, con el plantel hospedándose en el Hotel Sheraton, ubicado en el kilómetro 49.500.
Ayer, el equipo de Boedo volvió a las prácticas bajo un completo hermetismo, debido a que su técnico, Ricardo Caruso Lombardi, decidió que el entrenamiento sea a puertas cerradas y sin atención a la prensa.
Con varias ausencias, el grupo de jugadores del “Ciclón” que superó la Promoción ante San Martín de San Juan y pudo salvar la categoría, se presentó a las 10 en la Ciudad Deportiva.
Jonathan Botinelli, quien todavía no arregló su continuidad aunque San Lorenzo le hizo una propuesta, no estuvo en la práctica. Tampoco Pablo Alvarado, a quien también se le venció el contrato, pero firmaría en estos días.
Leandro Romagnoli, en cambio, sí se presentó hoy para entrenarse aunque todavía no prolongó su contrato, algo que haría en las próximas horas. El otro ídolo de los hinchas, Bernardo Romeo, pasó solamente a saludar a sus compañeros y retirar sus pertenencias, ya que no continuará en San Lorenzo y podría seguir su carrera en los Estados Unidos.
