Los nombres de las calles de Pilar hablan de nuestra historia

En medio del debate Kirchner por Rivadavia, es bueno saber que una importante cantidad de vecinos le dan su nombre a los caminos de la ciudad. Quiénes fueron y qué aportaron al distrito. 

domingo, 27 de mayo de 2012 · 00:00

  

por Alejandro Lafourcade a.lafourcade@pilaradiario.com

 

En los últimos días, el pedido de una agrupación kirchnerista para que se cambie el nombre de la calle Rivadavia por el de Néstor Kirchner produjo una andanada de adhesiones y rechazos por partes iguales.

Sin embargo, más allá del caso Rivadavia-Kirchner, en los últimos años varias han sido las polémicas: a fines de 2008, la última esposa de Bernardo Neustadt presentó un proyecto para que una calle del Parque Industrial llevara el nombre del periodista, fallecido en junio de ese año, algo que finalmente no prosperó. A su vez, en 2010 un grupo de vecinos de Presidente Derqui intentó cambiarle el nombre a una calle, mencionándola Dr. Norberto Fulco en homenaje a un conocido médico de la localidad, pero la moción también fue rechazada.

En ambos casos, desde el Concejo Deliberante se recordó que una ordenanza de 1997 prohíbe el cambio de nombre de calles del Partido, normativa que debería derogarse si se quisiera modificar el nombre de alguna arteria del distrito.

Más allá de los intentos actuales por renombrar ciertas calles de Pilar, son muchas las que mencionan a militares, ex intendentes, médicos y hasta periodistas. Vale la pena hacer un breve recorrido…

 

Intendentes

Sin dudas, una de las calles más representativas del centro de Pilar es Lorenzo López. Nacido en Buenos Aires el 17 de agosto de 1770, don Lorenzo López Camelo Illescas se radicó en Pilar y en 1806 fue uno de los héroes de la reconquista ante las invasiones inglesas, al salvarle la vida a Juan Martín de Pueyrredón, quien había sido herido por el enemigo. Dos años más tarde de aquella gesta, el Cabildo de Luján lo designó Alcalde del Partido De Pilar, y en 1810 se adhirió a la causa criolla durante la Revolución de Mayo. Además, fue uno de los grandes benefactores para la construcción de la iglesia Nuestra Señora del Pilar.

Con los años, varios han sido los mandatarios cuyos nombres sirvieron para mencionar a determinadas calles. Por ejemplo, Venancio Castro fue un radical yrigoyenista, elegido comisionado municipal entre 1917 y 1918. Otro mandatario radical fue Manuel Martignone, quien ocupó su cargo entre 1922 y 1924 y fue presidente de la UCR Pilar. Ambas calles se encuentran a pocos metros de distancia, en las cercanías de las vías del FFCC Urquiza.

Otro de los ex intendentes es Pedro Lagrave, jefe comunal al despuntar la década de 1930. A su vez, durante el gobierno de Luis Battaglia se ejecutaron obras tales como la reforma de la plaza céntrica y el cementerio municipal. Asimismo, a Juan Cirilo Sanguinetti se lo ha honrado no sólo con el hospital central, sino también con una calle del barrio Villa Morra.

La lista también es integrada por don Tomás Márquez, nacido en Pilar el 18 de septiembre de 1854 y de una dilatada trayectoria dentro del Partido Conservador, del que fue presidente del comité local. En 1885 fue electo concejal, para luego ocupar los cargos de presidente del Consejo Escolar y del Concejo Deliberante. Fue intendente en el período 1887/88, y un año más tarde fundó el Club Unión de Pilar, institución que aún continúa vigente. Diputado y senador provincial, murió en Escobar el 13 de noviembre de 1922, a los 68 años.

Un tramo de la ruta 8 se llama Luis Lagomarsino, cuyo nombre ha sido colocado también en una localidad, la más joven del Partido. Luiso, elegido intendente en 1983 y fallecido en 1987 es el último de los jefes comunales que ha colocado su nombre en una calle de la ciudad. Precisamente, su nombre fue propuesto en estos días como alternativa para la calle Rivadavia en plena discusión.

 

Memorables

No todos los nombrados en calles fueron intendentes: por ejemplo, Ernesto Nazarre fue un militar nacido el 18 de enero de 1871. A los 17 años ingresó al Colegio Militar, alcanzando el grado de coronel en enero de 1915. Profesor e instructor de la Escuela de Caballería y jefe de la 4º brigada en la fuerza, participó de la conquista del Chaco.

Por su parte, el presbítero Silvio Braschi fue cura párroco de Pilar: llegó al distrito en 1920 y un año después encabezó las refacciones de la parroquia Nuestra Señora del Pilar.

Otro militar fue Víctor Vergani, quien nació en Pilar el 1º de abril de 1899. Estudió en la Escuela Nº1, el Instituto Carlos Pellegrini y el Colegio Militar de la Nación, donde obtuvo el grado de subteniente. Prestó servicio en la Aviación del Ejército –hoy Fuerza Aérea Argentina- en las bases de El Palomar y Paraná, además de ser instructor de vuelo y piloto comercial. Fue considerado uno de los mejores pilotos de la época, y cuenta la leyenda que pasaba con su avioneta por la plaza céntrica, casi rozando la parroquia.

Vergani murió trágicamente el 8 de enero de 1938, regresando de un viaje hacia la frontera con Brasil –cuando el por entonces Agustín P. Justo inauguró el puente de Paso de los Libres-. En el vuelo se desvió de ruta pero se encontró con un frente de tormenta que provocó la caída del avión y el fallecimiento de sus nueve pasajeros. Se lo ascendió a Mayor post mortem.  

Continuando con la lista, Camilo Costa fue martillero público del Banco Nación y del Instituto Movilizador de Inversiones Bancarias; Manuel Martitegui, un médico cirujano que también atendía clínica general y de niños, e inclusive partos. Francisco Lauría es considerado el pionero del periodismo de Pilar, al fundar “El Imparcial”, publicación que dirigió durante casi tres décadas.

En el Parque Industrial, una calle lleva el nombre de Meyer Oks, el empresario que en la década del ’70 tuvo la visión de instalar en esos campos un predio fabril. Mientras que en el barrio Villa Buide las calles Musladini, Ferreira y Cabral homenajean a tres trabajadores de la Fábrica Militar que murieron trágicamente a causa de una explosión.

Los nombres continúan, y todos han sido elegidos por causas que –más allá de las diferencias- se reúnen en un denominador común: nos hablan de Pilar, de su historia, de quiénes fuimos y somos.

 

 

Opinión

La Rivadavia” es identidad

 

 

por A.L.

 

Suele pasar que, en el caso de algunas calles bautizadas con nombres de próceres, con los años dicha denominación va despojándose de su sentido, despegándose de la persona homenajeada y tomando nuevos significados, generalmente ligados con fuerza a la identidad de los pobladores.

Es así como, para los pilarenses, “la Rivadavia” no es la calle que destaca la figura del mandatario del siglo XIX, sino una calle que se relaciona con lo más íntimo de su sentido de pertenencia. Es la calle de la municipalidad, la de la plaza céntrica, la que nos lleva a las cinco esquinas. La de la terminal y la que albergaba a la Clínica Privada. La de los desfiles patronales. En definitiva, es un emblema de Pilar.

Ya se la interrumpió colocándole una grotesca peatonal en medio. Por eso, es de esperarse que no se siga castigando a “la Rivadavia” y se la deje tal como está.

 

Comentarios

17/7/2020 | 21:15
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hola les escribo por que me interesa saber la historia de la calle y quien fue BASILIO MUSLADIN y porque lleva su nombre por espero respuesta. muchas gracias