Domínguez se encamina hacía el título en Córdoba.
Para Sebastián Fernández fueron un calco las producciones que tuvo el jueves y ayer. Es que otra vez volvió a establecer 72 golpes al final del recorrido, tras cumplirse parcialmente la 2ª ronda del Abierto del Centro de Golf, debido a la lluvia que se desató por la tarde.
Dentro de todo se mantiene entre los 25 mejores del certamen que se juega en el Córdoba Golf Club, de Villa Allende, con un total de 144 impactos, 2 sobre el par de la cancha.
El pilarense cerró la tarjeta tras el segundo día de competencia con 2 birdies en los hoyos 2 y 6, un bogey en el 4 y un doble bogey en el 3. De esta manera, volvió a quedar a un golpe por encima del par de la cancha que lo tiene a mal traer, ya que ejecutó un juego similar al del jueves.
Lo cierto es que quedó a 7 impactos del líder provisorio que tiene el torneo, Emilio Domínguez, quien ayer estableció 69 (-2) y alcanzó los 137 (-5) para escaparse de su escolta, Matías O’Curri, quien terminó con 140 (-2).
Similar a la jornada de ayer se desarrolló el juego en una cancha muy complicada. Es que el mucho calor y el viento complicaron el juego. Por eso buscaron ir descubriendo los secretos para poder superarla y por lo menos, no cometer tantos errores.Por otro lado, Ángel Cabrera, la principal figura del campeonato y máximo candidato al título, debió abandonar el torneo debido a un problema inguinal que viene arrastrando hace ya algunas semanas.
El Pato, que hasta allí marchaba +3 (par) se retiró después de jugar el hoyo 12 con evidentes signos de molestia y aún se desconoce el grado de la lesión.
Ésta es la primera vez que el jugador nacido en Villa Allende no completa los 72 hoyos en el Abierto del Centro, torneo que ganó en 7 oportunidades, la última en 2007 y donde además tiene el récord para los 18 hoyos con 60 golpes en 2001.
Veinte minutos después de que Cabrera anunciara su retiro, la fuerte lluvia que se hizo presente a partir de las 16 de ayer, obligó a los organizadores a suspender definitivamente la jornada, mientras la tormenta eléctrica amenazaba con quedarse varias horas.
