Foto de las últimas inundaciones en Tucumán y Almafuerte.
El año pasado El Diario reflejó una inédita protesta: vecinos de Pte. Derqui abrieron una calle en su esquina. Es que luego de reclamar por más de dos años mejoras por la acumulación de aguas servidas y pluviales, no habían logrado que la delegación municipal hiciera los trabajos.
Con maquinaria pesada abrieron un ancho y profundo surco que por meses evitó el paso de vehículos. Después, la delegación la cerró con un entoscado, colocó caños de desagüe nuevos y todo, aparentemente, volvió a la normalidad.
Pero la última tormenta fuerte dejó ver que el problema persiste y que la intersección de Tucumán y Almafuerte era un “lago” que tardó días en desaparecer. “No estamos en el fondo del barrio La Escondida ni en el límite con Villa Astolfi, estamos sobre el ingreso a la ciudad y no reclamamos por un poco de agua, sino porque estamos cansados de ‘nadar’ nosotros y ver a la gente cómo se moja”, comentó un vecino.
Efectivamente, muchas personas que van o vuelven del trabajo se levantan los pantalones y se sacan el calzado para pasar despacio entre el agua sobre las veredas, o deben hacer un rodeo de dos o tres cuadras para evitarla. La supuesta indiferencia del delegado municipal, Eduardo Mancini, es lo que más molesta a los vecinos.
“Pasaron varios delegados, a todos les pedimos una solución, con Mancini también se reclamó, pero no hay respuesta pese a que pagamos las tasas la gran mayoría de los que vivimos en esta zona” agregó una mujer que, con la tormenta, luchó horas con el agua que le entraba a su casa.
Ahora, no descartan una medida de fuerza similar a la del año pasado “porque al Municipio y a la delegación no les importa lo que nos sucede”, amenazaron los reunidos.
Problema explicado
“Yo elevé el pedido de obra ya el año pasado e hice cerrar la calle porque no dejar pasar vehículos es grave, así que confío en que la secretaría de Obras Públicas (Mariano Grimaldi) pueda hacerla en poco tiempo”, sostuvo Eduardo Mancini al ser consultado sobre el reiterado problema.
No obstante asumió que nunca le dijeron, desde Obras Públicas, cuándo se haría el trabajo ya que la delegación no cuenta con la maquinaria pesada ni con los anchos caños necesarios. Inclusive, el funcionario agregó que todo se agrava porque la esquina de Tucumán y Almafuerte recibe una gran descarga de la ruta 234 y Tucumán.
“Una parte de las lluvias que deberían ir hacia calle Gutiérrez corren hacia Almafuerte, y eso es porque los caños de desagüe de la ruta 234 son chicos, las bocas de tormenta son superadas por el caudal de agua, ese es el problema”, explicó Mancini.
