“Esto es como un caminito de hormiga”, dice la mamá de Santino

Gisele Franco pudo tener en brazos a su bebé, que había sido dado por muerto al nacer. Creen que le espera una internación de, al menos, tres meses. “Quiero que mi bebé esté sano y en familia”, dice.
 
domingo, 2 de diciembre de 2012 · 00:00

 

por Diego Schejtman d.schejtman@pilaradiario.com

 

Gisele Franco tiene 21 años, una risa cristalina y ambiciones sencillas. “Quiero que mi bebé esté sano, fuerte, yo poder trabajar y estudiar, su papá también, y ser felices como la familia que somos”, dice.

Sabe, sin embargo, que al menos por los próximos tres meses su casa será el hospital materno infantil Hugo Meisner, de Derqui, donde su hijo, Santino, se aferra a la vida después de haber sido dado por muerto al nacer, hace 14 días, en el Sanguinetti.

 

Desde la madrugada en la que lo vio por primera vez, desechado en una chata de hospital y tapado con un trapo verde, hasta hoy, Santino fue mejorando. Crece gramo a gramo gracias a la leche materna que recibe a través de un catéter. 

“Ahora está un poquito mejor, está estable pesa 580 gramos, aumentó 20 gramos que es muy importante. Sigue con el respirador y un catéter por donde yo le paso la leche. Está tomando un milímetro cada 6 horas”, dice Gisele. Todo en su nuevo mundo tiene dimensiones milimétricas.

- Pudiste tenerlo en brazos, ¿qué sentiste?

- Fue hermoso, fue la primera vez que lo tuve en brazos, lo alcé y lo tuve así (estira, juntas, las palmas de las dos manos). Es rechiquitito, lo acaricié todo y se empezó a mover, abrió los ojitos. Ahora está dormido y no lo quiero tocar mucho porque está en incubadora.

Junto a su madre, Viviana Miranda, Gisele se sienta a la sombra frondosa de un árbol, en la esquina del Meisner, adonde entra cada tanto para ver a su bebé. Ahí, habla con El Diario.

 

- ¿Qué te dicen los médicos?

- Ahora solamente hay que esperar, es un caminito de hormiga. Falta mucho tiempo para que el gordo se recupere, hay que tener fe y fuerza.

- Imagino que es difícil contener la ansiedad…

- Hay muchas ganas de darle cariño, de malcriarlo, porque es mi primer bebé y espero que se recupere pronto.

 

- ¿Qué te acordás de la noche en que nació?

- Fue uno de los mejores momentos de mi vida, pero también fue uno de los peores, porque que me digan que mi bebé nació muerto siendo que estaba vivo… Fue algo muy grave eso que hizo esta ginecóloga Villegas.

 

- ¿Qué esperás que pase ahora?

- Lo único que quiero ahora es que se haga justicia y que la echen del cargo. Sé que ya no está más y le vamos a iniciar acciones legales.

El lunes, el abogado de Gisele, Gregorio Dalbón, tiene pensado realizar dos presentaciones judiciales: una penal, por “lesiones culposas gravísimas”, un delito que prevé penas de hasta 4 años de prisión; la otra será una demanda civil “por daños morales, psicológicos y futuros” que pudieran sobrevenir.

 

Hacia adelante

“Ahora estoy contenta, luchando por mi gordito. Sé que va a salir porque está toda su familia, sus abuelos, sus tíos, su bisabuela y su papá”, enumera Gisele, en la equina del Meisner, en uno de los descansos que se toma entre visita y visita a la sala de Neonatología, en el primer piso del edificio.

Por ahora, es ahí donde transcurre la mayor parte de su tiempo. Pero pronto espera retomar sus estudios de Recursos Humanos que cursaba en la Escuela Municipal.

“Solo espero que se recupere pronto y podamos salir de acá e ir a casa con la familia”, dice Gisele.

- ¿Qué esperás del futuro?
- De acá en más que mi bebé esté sano, fuerte, yo poder trabajar y estudiar, su papá también y ser felices como una familia que somos.

 

 

20

gramos es el peso que ganó Santino entre el viernes y ayer. Ahora pesa 580 gramos.

 

 

El estado de salud
“La está peleando día a día”

“Santino la está peleando día a día”, dice Gisele Franco. Y cuenta que el viernes “los médicos le hicieron transfusiones de sangre porque estaba un poco anémico”

“No llora pero se mueve, hay que tener esperanza en Dios.  Está en una incubadora con respirador junto con otros bebes prematuros, hay que pelarla día a día para que salga adelante”, agregó Gisele.

En la noche del jueves, que como las últimas viene pasando en el Meisner, la visitó la pediatra que le salvó la  vida a Santino. Fue ella quien le puso oxígeno y lo reanimó luego que la ginecóloga que había asistido el parto lo diera por muerto.

“Por ella mi hijo hoy está vivo y quiero proponerle ser la madrina una vez que esté bien”, dijo Gisele.

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