Con la lluvia volvieron los anegamientos y los cortes de luz
Si bien no tuvo las graves consecuencias de la tormenta desatada la semana pasada, la lluvia que cayó en la tarde de ayer en Pilar volvió a provocar anegamiento de calles, además de registrarse cortes de luz en varias zonas del distrito. Varias de esas interrupciones se dieron en reiteradas oportunidades en el centro de Pilar.
De acuerdo a las mediciones realizadas, alrededor de las 16 cayeron en Pilar unos 14 milímetros de agua, en apenas 25 minutos, cantidad suficiente como para cubrir varias calles de las zonas de los barrios La Pilarica (Pilar) y Villa Rosa, entre otros puntos. Hasta anoche, la marca llegaba a los 36 milímetros.
Además, se produjeron cortes de luz en esa localidad, así como en el centro de Pilar, Villa Astolfi y Presidente Derqui, según fueron reportando los usuarios del servicio en las redes sociales.
“No tuvimos que hacer intervenciones de importancia, salvo algunas ramas caídas”, expresaron a El Diario desde Defensa Civil. Mientras tanto, cabe recordar que aún quedan 51 personas evacuadas como consecuencia de las fuertes lluvias de la semana anterior, cuando cayeron casi 90 milímetros provocando el caos en todo el distrito.
Los damnificados que aún deben recibir asistencia son vecinos de la zona de Manzanares y del barrio Río Luján.
Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), para hoy se espera tiempo mejorando con nubosidad en disminución. Vientos moderados a leves del sector sur y temperaturas que oscilarán entre 17 y 30 grados. Para mañana, cielo despejado o ligeramente nublado. Vientos leves del sector norte, una temperatura mínima de 19 grados y una máxima de 32. Para el jueves, el SMN anticipa cielo algo nublado. Vientos leves del sector sur y temperaturas que se ubicarán entre los 18 y 29 grados.
Testimonio
“La verdad, Edenor ni hablar. La factura vino el doble, pero con los cortes se pudre la carne que uno compra para tirar todo el mes. Ni hablar de la calle San Luis, en (barrio 9 Julio), una laguna. Amadeo y compañía, naranjas… las máquinas nunca llegaron. Andrés Coimbra, vecino.