“Escuché llorar al bebé, sin pensarlo lo levanté y salí corriendo”

Lo contó el joven que vio el momento en que una mujer abandonó a su hijo de dos meses en un santuario del Gauchito Gil. “Este pendejo ya me tiene podrida”, recordó que dijo la madre.
martes, 16 de octubre de 2012 · 00:00

por Juan Carlos Rodríguez

jcrodriguez@pilaradiario.com

 

El Diario logró hablar con el joven que pasaba por el lugar del hecho, que vio y escuchó todos los pormenores del abandono de Ramoncito, el bebé de dos meses que fue tirado por su propia madre en un santuario del Gauchito Gil en la localidad de Manuel Alberti. El hecho, del cual dio cuenta nuestro medio en forma exclusiva en su edición del domingo último, se produjo en los últimos minutos del viernes pasado.

Uno de los grandes protagonistas de esta historia increíble es Esteban Edgardo Castillo, de 20 años de edad. Con él, El Diario volvió al lugar del hallazgo, para rememorar el hecho que logró salvarle la vida al bebé.

“Esa noche yo regresaba de la casa de un amigo y al pasar por ese lugar vi cómo esa chica venía por la vereda contraria, como enojada, renegando contra no sé quién. Hablaba en voz alta y de pronto afirmó: ‘éste pendejo ya me tiene podrida’”, recordó.

A su vez continuó su relato señalando: “mientras yo seguía caminando para el lado de la estación vi a la chica que venía con otro chiquito que apenas caminaba; tendría un año, un año y medio”.

Luego Esteban entró en la parte más dura del relato. “Sin dudarlo entró ahí –continuó-, al santuario del Gauchito Gil y sin siquiera agacharse, tiró al bebé al piso. Luego agarró al otro varoncito y mirando para todos lados, salió corriendo por la calle Independencia, desapareció enseguida. Parece que ella no me vio porque estaba oscuro”.

Fue en ese momento que el muchacho decidió entrar en acción. “Yo escuché que la criatura lloraba mucho, con mucho dolor parece y me acerqué. Estaba tirado boca abajo, todo envuelto con dos mantitas. Sin pensarlo, lo levanté, traté de arrullarlo para que no llorara más y salí corriendo. No podía dejarlo tirado ahí. Lo primero que pensé era llevarlo a la comisaría, pero antes pasé a buscar a mi mamá y ella me acompañó. Llegamos a la dependencia y le entregué el bebé a una mujer policía (la oficial Celeste Izaguirre de la Comisaría 4ª de Manuel Alberti) que se hizo cargo enseguida”.

Respecto a lo que siguió después, el chico señaló: “Sólo sé que ahora el chiquito está bien. Está internado en Del Viso, creo.”

Esteban vive en el barrio Carumbé de Manuel Alberti, junto a su papá Néstor, su mamá Norma y sus cuatro hermanos: Micaela de18, Rocío de 14, Milagros de 9 y el más pequeño, Damián de 7.

Mientras contaba los pormenores de lo acontecido la noche del viernes con Ramoncito, se le notaba la tranquilidad y sinceridad en sus palabras. Rodeado del silencio y la atenta mirada de toda su familia, el joven recalcaba una y otra vez que si llegara a encontrarse en esa misma situación no dudaría ni un segundo en hacer nuevamente lo que hizo.

Luego de finalizar el relato de Esteban, un profundo silencio invadió el pequeño comedor de la casa y Norma, su mamá, se le acercó lentamente y le brindó el abrazo que el chico estaba esperando, el abrazo de una madre con todas las letras.

El abrazo que la propia madre le negó a ese bebé en el momento más importante de su vida. Ese abrazo, que Ramoncito, aún espera.

 

No pudo ser ubicada

La madre está identificada

En cuanto a la investigación del hecho del abandono del bebé, se pudo saber oficialmente que la abuela materna habría sido ubicada por la policía, pero ella no estaría en condiciones de hacerse cargo de la criatura.

Vale aclarar que ya la madre está identificada, pero según los investigadores, hasta el momento se desconoce su paradero y más aún, los motivos que llevaron a la madre a abandonar a su propio hijo en medio de la noche.

Mientras tanto, el bebé se encuentra en excelente estado, internado en el Hospital Pediátrico Federico Falcón de la localidad de Del Viso, en donde se encuentra cuidado y mimado por todo el personal de ese nosocomio a la espera de la definitiva decisión de la Justicia:

 

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