Aumentan los casos de robos y vandalismo en las escuelas
El robo que tuvo lugar el último fin de semana en la Escuela 12 de Zelaya (ver página 3) llegó para engrosar la lista de hechos de vandalismo que periódicamente tienen lugar en los establecimientos educativos públicos del distrito. Según datos del Consejo Escolar, por año más de 20 colegios son blanco de robos y destrozos.
La información fue confirmada por el tesorero del Consejo Escolar, Darío Pascual, quien en diálogo con El Diario no dudó en calificar como “cobardes” a los responsables de este tipo de ilícitos que generalmente vienen acompañados de una inusual saña.
El hecho se produjo sólo una semana después de que otra escuela, la 24 de Lagomarsino también fuera víctima del vandalismo. En este caso, los destrozos llegaron inclusive a los baños de la institución.
Aunque la seguidilla del último mes se inició en la Escuela 4 de Villa Verde donde delincuentes rompieron el medidor de luz para evitar que se active la alarma y poder así ingresar al establecimiento, lo que ocasionó que el colegio permaneciera sin energía eléctrica por varios días.
Y si de antecedentes se trata, la propia escuela 12 fue incendiada de forma intencional en marzo del año pasado. Por el siniestro se vieron afectadas cinco aulas, la biblioteca y la cocina.
Costo
Al robo de computadoras, televisores, reproductores de DVD´s, proyectores, entre otros elementos tecnológicos que pueden encontrarse en una escuela, se le suma de forma habitual la rotura desmedida de vidrios, puertas y rejas. Incluso se registraron casos como el que tuvo lugar en la Escuela 35 de Peruzzotti, donde los delincuentes hicieron sus necesidades dentro del edificio.
Estas situaciones en ocasiones impiden el desarrollo de las clases –como ocurrió en la Escuela 12 donde los alumnos de los grados inferiores no pudieron asistir debido a los destrozos en el aula- y su costo corre por cuenta del Consejo Escolar.
En este sentido, desde el área advirtieron que las reparaciones en los colegios tras un episodio de estas características “tienen un valor de entre 10.000 y 15.000 pesos porque son trabajos de herrería, cerraduras, vidrios”.
Así, se calcula que anualmente en promedio el Consejo gasta entre 200 y 300.000 mil pesos en reparar escuelas dañadas por delincuentes.
“Por suerte tenemos un Consejo ordenado económicamente y le podemos hacer frente a estos gastos”, destacó Pascual. No obstante, la situación no es la misma para la cooperadora de muchos de los colegios a las que se les dificulta reponer los materiales robados, generalmente costosos.
“No son ladrones, son cobardes los que hacen estas cosas porque están robando una escuela indefensa, están haciendo un daño no a nosotros sino a sus mismos vecinos”, manifestó, indignado, el tesorero.
Al mismo tiempo, aseguró que en este tipo de situaciones los vándalos suelen ser habitantes del mismo barrio. “Todos saben quienes son”, garantizó y descartó que “gente de otras localidades venga a robar escuelas”.
Alerta vecinal
De acuerdo con las estadísticas que maneja el Consejo Escolar, este tipo de ilícitos se llevan a cabo de noche, generalmente los días sábados y domingos, y fines de semana largos.
“Le pedimos a los vecinos que se comprometan y si ven una situación rara que llamen a la policía”, pidió Pascual. De todos modos, reconoció que muchas veces la presencia de los delincuentes resulta imperceptible dado que actúan dentro de los edificios que en caso de no tener alarma resulta fácil ingresar. “La mayoría no tienen rejas, tienen mallas de protección que pueden romperse de una patada ante un incendio, son medidas de seguridad”, explicó.
De todos modos y para tratar de disipar futuros intentos, adelantó que buscarán firmar acuerdos con la policía para que ésta pueda ingresar periódicamente al edificio por la noche a vigilarlo internamente.
Las alarmas, sujetas a la crisis
El método más eficaz para evitar situaciones como las vividas por la Escuela 12 es sin dudas la colocación de alarmas en los edificios escolares.
Según el Consejo Escolar, un 60% de los colegios públicos cuenta con alarma. Pero la ampliación del servicio al resto de las escuelas está sujeta a las vacas flacas de la administración bonaerense.
“En estos ocho años de gestión nosotros colocamos un 40% de las alarmas”, afirmó Darío Pascual y aunque reconoció la importancia de seguir ampliando el radio, reconoció que para ello “hay que ver cómo se destraba la situación económica de la Provincia, sabemos que hay recortes que se van a hacer a distintos ministerios y tenemos que ver qué pasa con esa situación”.