Roberto Airoldi aseguró que los controles municipales no disminuyeron.
Después del episodio de violencia dentro del boliche Soprano’s que tuvo lugar el último lunes por la madrugada, cuya víctima fue una joven de 17 años, se reavivó el debate en torno al ingreso de menores a los locales bailables del corredor nocturno de la ruta 8.
Horas después de la golpiza que recibió por parte de un grupo conformado por al menos cinco chicas y un chico dentro del boliche, Florencia Verón en diálogo con El Diario reveló que es habitual tanto su ingreso como el de otras amigas que apenas cuentan con 14 años al local ubicado en la esquina de Rivadavia y ruta 8.
Al respecto, el director de Coordinación de Inspecciones del Municipio, Roberto Airoldi afirmó a este medio que “el control del ingreso de menores a los boliches es de la policía, nosotros no podemos pedir documentos”.
Si bien aclaró que “nosotros colaboramos con la policía cuando hay controles, nuestra función es inspeccionar si las puertas de seguridad funcionan, si hay agua en los baños, etcétera”.
No obstante, en caso de que en estos controles se detecte además la presencia de menores “nosotros damos aviso a la policía y labramos el acta de infracción por la presencia de menores en lugares de venta de alcohol”.
En este sentido, según el funcionario, el procedimiento requiere necesariamente de presencia policial, sobre todo teniendo en cuenta que en caso de comprobarse la asistencia de menores, “no tenemos dónde mandarlos, no los podemos dejar en la calle, es la policía la que tiene que citar a los padres y entregarlos”, explicó el funcionario.
Para todos
A partir de la situación planteada por la nueva evidencia de que la presencia de menores en los boliches es moneda corriente a pesar de la ley que la prohíbe, Airoldi adelantó que “vamos a citar al comisario (Fernando Marques) y pedirle que sea más riguroso en los controles”.
De hecho, el funcionario municipal deslizó que la actuación de la fuerza de seguridad en el control de la nocturnidad deja al menos espacios sin vigilancia: “la policía llega al corredor después de las 2 de la mañana, si hay una pelea a las 12, no hay nadie”, apuntó.
Por otro lado, el responsable de los inspectores municipales defendió su propia actuación en el tema: “yo no tengo compromisos con ningún bolichero”.
De esa manera, adelantó que el Municipio citará al dueño de Sopranos, el boliche en el que fue agredida la menor. “Tiene que hacerse responsable por lo que pasó”, sostuvo Airoldi.
Para el funcionario, el cierre del local no es una función que le corresponda al Municipio, sino a la policía, que “debería haber dictado la clausura inmediata después de haber recibido la denuncia”.
De todos modos, a la hora de repartir responsabilidades, Airoldi tampoco esquivó al Tribunal de Faltas, a cargo de Sebastián Zamarripa: “tenemos una montaña de actas por presencia de menores en los boliches. Van al Juzgado de Faltas que dictamina la multa, no hay clausuras”, sostuvo. Y aseguró que los controles por parte del Municipio “están siempre igual, no bajaron”.