Los chicos del Presidente Derqui posan todos juntos con los granaderos.
El Colegio Presidente Derqui, de la ciudad homónima, organizó la visita de cuatro granaderos en el marco del 161º aniversario por la muerte del General José Francisco de San Martín. El original evento ocurrió en la mañana de ayer, gracias a que un alumno del Jardín de Infantes de ese establecimiento educativo cuenta con un familiar en el regimiento creado por el libertador de la Argentina, Chile y Perú.
“La idea fundamental era que los chicos conocieran a esos históricos integrantes del ejército sanmartiniano y que tengan una mejor comprensión de ellos, de sus costumbres, de su vestimenta y sus orígenes”, comentó la directora del Jardín, Claudia Ortiz.
El compromiso del granadero padre del chiquito fue tomado unos dos meses atrás y ayer, siendo las 8.30, llegaron los uniformados para asombro y alegría de los numerosos estudiantes.
“Si bien es muy importante la anécdota del sargento Cabral cuando le salva la vida a San Martín en pleno combate, también lo es que los alumnos puedan desmitificar y tenerlos al lado de ellos para preguntarles qué hacen, cómo son seleccionados para integrarlo, qué hacen y por qué siempre están en todas las ceremonias oficiales del Gobierno nacional”, agregó María Vanina Cañete, directora de la Primaria.
Por su parte, el vicedirector Juan Carlos Del Villar destacó todo lo que moviliza a un chico o adolescente el contacto directo con soldados de un batallón tan prestigioso. “Generalmente los chicos se sacan fotos con los granaderos en la Casa Rosada, pero esta vez podrán hacerlo en su propio colegio de Derqui”, dijo.
Luego de terminar el desayuno, ofrecido por el cuerpo docente, los Granaderos se prestaron para varias fotos con diversos grados. Para ello hicieron sus clásicas poses marciales, pero nunca evitaron el reparto de sonrisas y respuestas a las varias preguntas de los chicos. Tampoco faltó la ceremonia oficial con el Himno Nacional en el estadio de básquet del Club Presidente Derqui, y las referencias al Padre de la Patria.
En tanto, era casi imposible no ver desfilar a los gallardos granaderos con sus brillantes sables, sus largas y lustrosas botas negras generando el típico taconeo, sus casacas y pecheras azules con botones dorados y cuello rojo, sus charreteras rojas filetes dorados, o su morrión azul con bordes dorados.
La emoción fue completa para todos cuando se puso la tradicional y alegre Marcha de San Lorenzo que evoca la primera gran batalla ganada por San Martín al frente de su novel cuerpo de Granaderos a Caballo.
Contra el imperio
Al arribar al suelo rioplatense, el entonces teniente coronel de caballería, José de San Martín supo del deplorable estado en que se encontraba la organización militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata, recientemente alzadas en armas contra el poder imperial de España. Ante esta problemática, el Gobierno Superior Provisional del país otorgó el 16 de marzo de 1812 a San Martín el grado de “teniente coronel de Caballería”, y lo nombró conjuntamente “Comandante del Escuadrón de Granaderos que ha de organizarse”. Eso implicó la necesidad de un cuerpo de caballería idóneo y calificado, compuesto por voluntarios rigurosamente seleccionados, cumpliendo parámetros de conducta y personalidad muy elevados.
El objetivo de San Martín con la creación de este nuevo cuerpo de Caballería no era sólo el de dotar a las precarias milicias revolucionarias del Río de la Plata con una mayor cantidad de efectivos para contener los embates del ejército realista, sino también la constitución de una unidad militar ejemplar, dotada de los mejores soldados y oficiales con los que contara la patria nueva, y que sirviera de insignia dentro de las Fuerzas Armadas.