Desde Pilar fueron a pedir por San Lorenzo

La Peña Bernardo Romeo salió a la Legislatura porteña, donde una multitud cuerva exigió la devolución de los terrenos del Viejo Gasómetro.

miércoles, 6 de julio de 2011 · 00:00

 

Parte de la delegación pilarense que fue a reclamar los terrenos de avenida La Plata.

 

Una delegación pilarense de hinchas de San Lorenzo partió ayer desde la ruta 25 y Panamericana para juntarse con una multitud frente a la Legislatura porteña para reclamar por la restitución de los terrenos de la avenida La Plata en los que se levantaba el Viejo Gasómetro y donde hoy funciona un hipermercado.

“La Ciudad de Buenos Aires tiene la obligación legal y moral de restituir los terrenos de avenida La Plata al club San Lorenzo de Almagro”, expresó el doctor César Francis, socio del club, director con Claudio Giardino de la Asociación Todos por el Deporte y uno de los principales impulsores del reclamo.

“Nosotros convocamos a toda la familia sanlorencista a apoyar la marcha y pedir la ‘Ley de reparación histórica‘ -agregó Francis-.

Pero también entendemos que la recuperación de un ícono como el Viejo Gasómetro es para todos los porteños”.

El proyecto ya fue aprobado por la Comisión de Deportes de la Legislatura porteña y ahora espera tratamiento por parte de las comisiones de Presupuesto y Planeamiento Urbano.

“Desde todo análisis jurídico la Ciudad estará obligada a reparar económicamente a San Lorenzo por una suma millonaria en el caso de que no se resuelva declarar de utilidad pública los terrenos de avenida La Plata para proceder a la devolución a sus legítimos dueños: los socios de San Lorenzo”, cerró Francis.


Opinión

Un pedido de justicia

por Alejandro Lafourcade

a.lafourcade@pilaradiario.com

Lo que pedimos los hinchas de San Lorenzo es, ni más ni menos, justicia. Simplemente, que nos devuelvan lo que la dictadura nos quitó de manera arbitraria. Hasta 1979, el Viejo Gasómetro de avenida La Plata fue uno de los centros deportivos y culturales más importantes de la Capital: conocido como “El Wembley porteño”, era la casa de la Selección, por encima del estadio de River, además de albergue de miles de porteños que se acercaban a las instalaciones del club.

Sin embargo, la llegada a la intendencia de Buenos Aires del nefasto Osvaldo Cacciatore acabó con uno de los símbolos de la ciudad. Con la excusa de una apertura de calles que nunca llegó, ejerció una presión asfixiante que obligó al club a desprenderse de su casa.

Por eso, el pedido de restitución histórica que en la actualidad hacemos todos los Cuervos merece ser escuchado y atendido. El desarraigo forzado ya lleva más de 30 años, pero falta poco para que llegue a su fin.

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