El Diario y Phos se suman a la campaña por la paz

  Mil Grullas por la Paz se hace desde hace 50 años e intenta crear conciencia. Llegará a Pilar en agosto. Se invita a los colegios.

3 de julio de 2011 - 00:00

Sumándose al proyecto mundial que busca sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la paz mundial, El Diario Regional de Pilar y la galería Phos lanzan a nivel local la campaña “Mil Grullas por la Paz”, que desde hace 50 años viene rodando a través del planeta de la mano de los niños.

Quienes la llevan adelante consideran que si todos pudiéramos detenernos un momento y pensar en nuestros actos cotidianos, en lo importante que es la paz para poder lograr que nuestros deseos se cumplan, podríamos modificar nuestras actitudes y ser sus portadores en cada momento.

Así, la propuesta que arrancará el próximo 6 de agosto en distintas escuelas de Pilar -y está abierta a todos los que quieran sumarse- consiste en plegar mil grullas e instalarlas en espacios públicos del distrito.

 

Historia

La historia de las grullas surgió hace 50 años, después de la bomba atómica de Hiroshima, al final de la Segunda Guerra Mundial. La protagonista de la historia es una niña de 11 años llamada Sadako Sasaki que poco tiempo después de la tragedia le fue diagnosticada una leucemia, a causa de la radiación.

Su ánimo decayó enormemente cuando estaba enferma, y fue entonces cuando una amiga suya intentó animarla y le contó la tradición de las 1.000 grullas de papel. Cabe recordar que hacer figuritas de papel es una tradición japonesa, la técnica se llama Origami y se conoce en todas partes del mundo.

La tradición nipona asegura que le concederán un deseo a aquél que consiga doblar 1.000 grullas de papel como recompensa al esfuerzo y la concentración que hacen falta para lograrlo. Este trabajo se llama el Senbazuru.

Impulsando a Sadako a realizar sus propias grullas, su amiga hizo una y se la dio a la niña diciéndole: “aquí está tu primera grulla”, deseándole que se cumpliera su deseo, por supuesto, curarse de su enfermedad.

Así, Sadako empezó a doblar grullas, con la esperanza de curarse milagrosamente. Lamentablemente, perdió la batalla contra la leucemia antes de completar las 1.000 grullas. Murió llegando a las 644.

Conmovidos, sus amigos y compañeros de la escuela se propusieron terminar de plegar las mil grullas como un homenaje a su dedicación, y volverlas a plegar todos los años en honor a su recuerdo.

Pero esto no terminó en una iniciativa escolar, se propusieron también contarles a otros niños de Japón y del mundo cuál había sido su historia y la de tantos niños, que como Sadako, no pudieron sobrevivir a la bomba atómica.

Por otra parte, para que esta historia siempre siguiera viva, construyeron una estatua de Sadako con una grulla que hoy está en el Parque de la Paz de Hiroshima, donde reza el escrito “éste es nuestro grito, ésta es nuestra plegaria: paz en el mundo”.

Así, la historia de Sadako dio la vuelta al mundo y las grullas realizadas con la técnica origami se convirtieron en símbolos de Paz, del rechazo a la guerra.

 

 

Para participar
Galería Phos. Shopping Torres del Sol. Local 118. Panamericana Km. 50. 02322 300122/154 421 3303. www.artephos.com.ar. En El Diario, Pedro Lagrave 254, Pilar. Tel. 425256.

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