Y anticipó que también irá por la reelección en la Legislatura en 2013. Criticó lo ocurrido en el Frente Amplio Progresista. Pero avizoró la unidad.
Pino empieza una campaña de cuatro años.
El diputado nacional y ex candidato a jefe de Gobierno porteño por Proyecto Sur, Fernando Pino Solanas, anticipó ayer que será candidato a diputado o a senador en 2013, y a presidente en 2015, y no descartó llegar a esa instancia en un frente junto a sus ex socios del Frente Amplio Progresista (FAP) Hermes Binner.
Solanas admitió: “lo que ha sucedido en el frente es negativo, no sólo para el espacio sino para los que buscaban una alternativa” y agregó: “pero nosotros no somos los responsables”. Y volvió a cuestionar que el Socialismo y el GEN hayan puesto a Proyecto Sur como “adherente” al momento de inscribir esa alianza.
“Deberíamos habernos sentado todos en un plano de igualdad y haber sentado las bases de la unidad todos juntos”, sostuvo el diputado al hacer un balance de la elección porteña, en la que Proyecto Sur resultó tercero.
En torno a su próximo desafío político, Solanas reveló: “en 2013 seré candidato a diputado o a senador nacional, y en el 2015 a presidente, si la fuerza lo decide y si tengo buena salud”.
En ese marco, recordó: “nosotros apostamos a la unidad y no lo logramos”, pero consideró que, con sus ex socios del Socialismo, el GEN, Buenos Aires para Todos, Si por la Unidad Popular y Libres del Sur: “estamos condenados a estar juntos”.
Fórmula
Al mismo tiempo, recordó que Proyecto Sur, llevará una fórmula propia de cara a las internas del 14 de agosto, integrada por Alcira Argumedo y Jorge Cardelli, que será presentada formalmente la semana próxima en un teatro porteño y anticipó que además participará de la campaña y recorrerá el país para respaldar al binomio.
En torno a la elección porteña, consideró “asombroso” que haya una segunda vuelta, a pesar de “los 20 puntos de diferencia logrados por Mauricio Macri”.
Al mismo tiempo, el ex candidato a jefe de Gobierno porteño reiteró que Proyecto Sur dejará en “libertad de conciencia a sus votantes para la segunda vuelta” porque, dijo, “los ciudadanos son lo suficientemente maduros como para decirles lo que tienen que hacer”.
