Francisco Lauría y Miguel Fortez, los pioneros del periodismo local

Son los padres de la prensa de Pilar. El primero fundó Patria y El Imparcial. Y Fortez dirigió Juventud durante más de 30 años.
martes, 7 de junio de 2011 · 00:00

Durante la primera mitad del siglo XX, en un Partido de Pilar que era poco más que un pueblo rural, jamás faltaron aquellos que difundieran a los vecinos los avatares de la zona. Al celebrarse hoy el Día del Periodista, El Diario homenajea a aquellos que iniciaron la labor en estas tierras, centrándose en sus dos principales exponentes: Francisco Lauría y Miguel Trinidad Fortez.

El nacimiento del periodismo pilarense se remonta a los primeros años del siglo pasado: alrededor de 1910, Angelina Manzanares realizó el loteo de gran parte de la localidad homónima. En ese entonces, el italiano Francisco Lauría editó el primer periódico de la zona, Patria.

Así es como Lauría es considerado el pionero del periodismo local. A su vez, fundó –se cree que en 1916, con el nacimiento de la etapa yrigoyenista- y dirigió durante más de 25 años el periódico El Imparcial, con sede inicial también en Manzanares, para trasladarse luego a Escobar, que en ese momento era una localidad del Partido.

Las fuentes de la época dan cuenta de su importancia: según el libro Álbum en homenaje al pueblo de Pilar, editado en 1940, “Don Francisco Lauría es quien cabe el honor de ser el patriarca del periodismo de Pilar y ha ido escalando posiciones hasta gozar hoy del franco apoyo del vecindario”. Además, expresa que “inútilmente, buscaríamos en toda la historia de la prensa local, una organización periodística más completa”.

Divino tesoro

El otro patriarca del periodismo pilarense fue Miguel Trinidad Fortez Urza, quien nació el 28 de mayo de 1904 en Belén de Escobar. Precisamente, comenzó a trabajar junto a Francisco Lauría, de quien fue discípulo y gran amigo. A pesar de que con los años se independizó con su propio negocio, ya había heredado la pasión por registrar y difundir la realidad. Su apellido original era Forti, pero los jueces anotaron a los cinco hermanos de maneras distintas: por eso, Miguel fue Fortez y su hermano Severo, quien trabajaba con él en la imprenta, era Forte.

Siguiendo los pasos de su maestro, Fortez fue fundador del diario Juventud, que salió nada menos que 32 años, entre 1937 y 1969. A su vez, era propietario de la imprenta que llevaba su nombre, ubicada en San Martín y Bolívar, frente a la Plaza 12 de Octubre.

El periódico apareció el 1º de enero de 1937 y constaba de cuatro páginas, al igual que su antecesor El Imparcial. Allí, una vez por semana se contaban las noticias más variadas sobre lo que acontecía en el Partido.

Casado desde 1929 con Adela López, Fortez fue el socio número 29 del Círculo de Periodistas de Buenos Aires, carnet que su única hija –Edith- aún conserva, al igual que guarda el de la Federación Argentina de Box, ya que era pugilista aficionado, y fue además futbolista del Club Peñarol, en los años de gloria de la entidad.

El hombre traía los rollos al hombro desde la estación de trenes, hasta que Juventud salió por última vez el 21 de diciembre de 1969, cuando Fortez debió abandonar la vivienda e imprenta de Bolívar y San Martín. Alquilaba el lugar, pero el dueño murió y aparecieron mejores ofertas que la suya para adquirir la propiedad. Por eso abandonó la profesión y se trasladó a una casa de la calle Rivadavia, donde continúa viviendo su hija. Miguel Fortez caminaba con frecuencia y se mantuvo en buena forma hasta que, el 23 de marzo de 1994, con casi 90 años, falleció.

En agosto de 1995, el Concejo Deliberante denominó “Miguel Trinidad Fortez” a la calle paralela a la plazoleta del ex-ferrocarril General San Martín, donde se encuentra el histórico edificio del bar de Samatán. “Nunca cambies lo que el destino te dio”, era una de sus frases de cabecera. Su destino, como el de Lauría, fue pasar a la posteridad.

 

Foto: Severo Forte y Miguel Fortez (derecha) junto a un empleado, en 1922.

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