Laboratorio de BioCells, ahora en Del Viso. Es dirigido por Neuspiller, icono de Fénix.
Un término hasta entonces extraño e incluso desconocido para quienes no forman parte del mundo de la ciencia, llegó hace unos años para instalarse entre las inquietudes de quienes están a punto de convertirse en padres. Las células madre, y su conservación como fuente de resguardo ante futuras enfermedades, despiertan interés en cada vez más parejas que están esperando un bebé.
En la Ciudad de Buenos Aires el desembarco de bancos de células madres no puede considerarse una novedad. Desde hace cerca de una década funcionan distintos centros especializados en el tema. No obstante, curiosamente pese al crecimiento dado en la zona, la llegada de un lugar de estas características continuaba siendo una deuda pendiente.
De la mano del ginecólogo Sebastián Neuspiller, conocido en estas latitudes por su desempeño como jugador referente de Fénix, Pilar recibió hace una semana a BioCells, un lugar destinado a la conservación de células del cordón umbilical de los recién nacidos.
“Pilar es una de las zonas que más creció de Zona Norte y me veo reflejado en Pilar por Fénix”, explicó a El Diario Neuspiller en relación a la decisión de desembarcar con el centro –uno de los más reconocidos del país- en el edificio Blue Building (Panamericana Km. 42,5), y agregó que “eso amerita que esté el mejor banco de células del país”.
Para entender de qué se trata y por qué el tema causa furor entre ciertos sectores de la sociedad, hay que explicar que la sangre del cordón umbilical contiene algo así como las “células maestras” del cuerpo humano dado que tienen la capacidad de crear todos los tejidos, órganos y sistemas del organismo. Además, al mismo tiempo pueden transformarse en células especializadas como las del corazón o el hígado, entre otras.
Por este motivo, la conservación supone una cura potencial para el futuro. “Son utilizadas principalmente como una alternativa al transplante de médula ósea, con el fin de regenerar el sistema inmunológico y sanguíneo de pacientes tratados con quimioterapia u otros tratamientos radiactivos para destruir células cancerígenas”, precisaron desde el centro.
Sin embargo, las potencialidades no se restringen a lo desarrollado en el presente. Desde BioCells aseguraron que “el futuro es muy prometedor ya que se investiga el tratamiento de enfermedades como HIV, esclerosis múltiple, diabetes, Parkinson, Alzheimer y enfermedades genéticas”.
De todas maneras, concientes de las expectativas que pueden despertar este tipo de técnicas aun poco difundidas, Neuspiller subrayó que “brindamos 100% de honestidad y conducta médica, no decimos mas allá de lo que para hoy en día se utiliza, el día de mañana está en etapa de investigación”.
Cómo hacerlo
Tal como confirmó el responsable, desde que Biocells comenzó a funcionar en la Argentina, hace siete años, ya se llevan almacenadas unas 6.500 muestras.
Sin alterar la rutina habitual del momento, la recolección de las células se realiza en el parto, luego del corte del cordón umbilical. Ya sea el propio obstetra elegido por la madre previamente capacitado para el procedimiento o profesionales del banco de células –en el caso de que el médico prefiera no hacerlo- colocarán en un kit especial brindado por el centro la mayor cantidad de sangre posible antes o después de la expulsión de la placenta.
La misma debe ser entregada a Biocells durante las 24 horas posteriores al parto para ser conservadas en los laboratorios especializados hasta el momento de requerir su uso.
En cuanto al tiempo que pueden ser conservadas, en el centro aseveraron que “la ciencia referida al almacenamiento criogénico indica que las muestras deberían conservar sus propiedades originales indefinidamente”, incluso, indicaron que “estudios realizados sobre muestras almacenadas hace veinte años comprobaron que no se manifiesta ninguna diferencia entre las mismas”.
Para anticiparse a imprevistos, un back-up de las muestras es almacenado en un laboratorio externo. Asimismo, además de la muestra principal, pequeñas cantidades de células madre son guardadas en tubos a fin de realizar estudios sin necesidad de descongelar todas las células.
Bien familiar
Además de los beneficios que puede reportar para el niño, cabe destacar que las células madre pueden ser útiles para familiares directos, siempre que compartan las mismas características genéticas.
De todas maneras, teniendo en cuenta que cada persona es genéticamente distinta, desde el lugar recomiendan almacenar la sangre del cordón de todos los hijos de la familia.
“Es una elección prudente si la familia posee antecedentes de enfermedades tratables con células madre, como es el caso de la leucemia, linfomas o mielomas”, remarcaron desde BioCells, al tiempo que aclararon que el servicio no es privativo para padres biológicos: “muchas familias que adoptan a un recién nacido eligen almacenar el cordón, ya que eventualmente éste puede ser el único recurso genético del que dispongan para obtener células madre”.
Los costos
Los padres que estén pensando en conservar las células madre, deben contemplar que el servicio –incluido un año de almacenamiento- tiene un costo de 1.400 dólares + IVA. Luego del segundo año, se abonan por mantenimiento 120 dólares + IVA anuales.
No obstante, existen formas de pago y promociones que abaratan los costos finales, como aquella que propone un pago por adelantado de 2.360 dólares por once años, o 3.200 dólares por 21 años.
Fecunditas, el próximo paso
Cuando recién comenzaban a desarrollarse en el país las primeras técnicas reproductivas, en el año 1987 Nicolás Neuspiller fundó “Fecunditas”, instituto de medicina reproductiva que próximamente llegará a Pilar. “El próximo paso a seguir es una sucursal de Fecunditas en Pilar”, adelantó Sebastián, que sigue los pasos de su padre en el centro.
Dónde queda
Edificio Blue Building (Panamericana Km. 42,5) oficina 28. Teléfono: 02322-300660.
