Un médico que vivía en el country Carmel y que concurrió a la casa de María Marta García Belsunce tras su crimen, ocurrido en 2002, afirmó hoy que se fue de la vivienda porque no le gustó cómo estaba actuando la familia, ya que era necesario llamar a la Policía y realizar una autopsia.
Se trata del ginecólogo Manuel Nölting, quien esta mañana declaró como testigo en el juicio oral que se sigue por el encubrimiento del homicidio.
