Las reflexiones de Marta, fenómeno espiritual que crece en Pilar

 
Organiza un cenáculo de oración en capillas del distrito. Sus devoluciones personales tras los rezos convocan a cientos de personas. Aseguran que es un instrumento de la Virgen y que María habla a través de ella.
Organiza un cenáculo de oración en capillas del distrito. Sus devoluciones personales tras los rezos convocan a cientos de personas. Aseguran que es un instrumento de la Virgen y que María habla a través de ella.  
domingo, 22 de mayo de 2011 · 00:00

 

El martes, Marta pasó por la capilla del barrio Pellegrini. Recorre varias iglesias de todo el distrito.  

 

 

Poco se sabe de lo que sucede en su vida una vez que la masa de gente que la espera se va perdiendo, lentamente, por las calles que rodean a la iglesia. Poco importa cuál es su procedencia o sus ocupaciones para quienes acuden en busca del alimento espiritual que, confían, recibirán en los encuentros.

Marta es la mujer de pocas pero justas palabras que a través del cenáculo de oración “Señora del Cielo”, convoca a niños, adultos, fieles y descreídos a rezar el Rosario. En definitiva, a acercarse más a Dios.

Pero hay algo más que hace que en los encuentros se haya multiplicado el número de seguidores a través de los años.

Y la explicación recién llega al final de la jornada, en cada una de las escuetas reflexiones personales que Marta le brinda a cada uno de los que se acercan a verla, las mismas que suelen dejar perplejos a quienes las reciben, obligando a buscar explicaciones sobrenaturales.

“Es como si te respondiera lo que estás rezando, algo que nunca me había pasado”, afirmó a El Diario Sofía, de 28 años, que con su pequeña hija es una asistente asidua del cenáculo de oración, que va rotando por diferentes capillas del distrito y que, incluso, ya traspasó las fronteras hasta llegar a la Ciudad de Buenos Aires.

“Cuando fui por primera vez con mi mamá estaba muy angustiada por una situación con mi marido y cuando Marta me habló, me dijo algo que era exactamente por lo que había pedido y que me quedara tranquila”, recordó todavía emocionada. “Es como si la Virgen –continuó- hablara a través de ella”.

Como para Sofía, para tantas personas la primera experiencia fue la puerta de entrada a un seguimiento casi fervoroso.

Enfermos, angustiados espiritualmente, creyentes y hasta escépticos llegan a Marta en busca de esa respuesta hablada que no llega tras una oración.

 

Fenómeno

Al fondo de la calle French, en la Capilla del barrio Pellegrini, el frío de un martes sin sol se siente mucho más. Pero esto no es obstáculo para que unas 25 personas se acerquen para unirse en la oración del Rosario. Como tampoco lo es que la jornada esté especialmente dedicada a los chicos.

Mientras finaliza un video sobre el primer milagro de Cristo conocido “Las Bodas de Caná” que Marta observa junto con un grupo de niños, los colaboradores reparten cancioneros, biromes y papeles para que todos puedan apuntar sus intenciones.

El encuentro se inicia con las primeras palabras de la mujer de rasgos delicados y contextura aparentemente frágil que luego de una introducción general en la que refuerza la importancia de poner “la fe en acción”, inicia las plegarias.

Como una suerte de mantra repetido una y otra vez, un cántico especial le imprime al rezo del Rosario un encanto particular. A medida que avanza la oración, se acerca el momento de las devoluciones, breves pero intensas, que Marta reparte cara a cara, sin cansancio.

Jornadas así, más o menos concurridas le esperan a lo largo de todo el mes. Con gente ávida de respuestas, señales o tan sólo frases para sanar el espíritu. Con su voz suave, ella sigue su recorrido, uno por uno, devolviendo en palabras las respuestas a las plegarias.

 

Hermetismo, misterio y fe

El hermetismo de sus colaboradores apenas alcanza para reconstruir algo de la vida de Marta. Se dice que empezó con sus dos hijos hace 12 años, que el ejercicio de su don comenzó frente a grupos reducidos en un country de la zona y que fue por decisión propia que trascendió las fronteras de lo privado para llegar a las capillas más carenciadas del distrito.

Hasta 200 personas se concentran ahora en sus cenáculos en busca de sus reflexiones, confiando en que -en realidad- vienen de un lugar mucho más elevado, que la colocan a ella como una intermediaria entre lo que se ve y lo que se cree.

No obstante, quienes la rodean se encargan de aclarar que no hay sanación, ni videncia, ni poderes propios, tampoco imposición de manos ni ningún otro rito que escape a las palabras. Con cuidado, recuerdan que “no es ella la que hace las cosas sino Dios y la Virgen”.

Su cenáculo está reconocido por la Diócesis de Zárate Campana, donde periódicamente se reportan testimonios de quienes asistieron a los encuentros.

 

Próxima fecha

El próximo cenáculo “Señora del Cielo” se dará el jueves 26 de mayo en la capilla del colegio Paula Montal, en Viamonte y Riobamba. Ciudad de Buenos Aires. A las 17.30.

 

 

Testimonio

“Te habla muy rápido, como si alguien le estuviera dictando”

“Es súper coherente su mensaje, no le dice a todos lo mismo, es muy específico, te habla de lo que vos estás pidiendo, cosas que es imposible que sepa de vos porque no te conoce”, destacó Claudia, que sigue a Marta desde los primeros encuentros a puertas cerradas.

Como curiosidad, aseguró que “te habla muy rápido, como si alguien le estuviera dictando”, y aseguró que “ella es como un instrumento y los mensajes que transmite son muy cariñosos, nunca son alarmistas”.

Como el resto de los que la buscan, poco sabe Claudia sobre la intimidad de Marta. “Tiene una vida súper normal, no habla con la gente fuera de la capilla, ni hace consultoría, ni los recibe en su casa, y a diferencia de muchos profetas falsos, ella es practicante”, advirtió.

La decisión de Marta de compartir su don también con los humildes generó el acercamiento de mucha gente a la Iglesia. Tal es así, que se le adjudican varias conversiones. “No quiso quedarse en los countries, en su ego y fue a las iglesias, donde hay gente de todos los estratos sociales”. “Muchos –siguió- llegan descreídos, por curiosidad, y luego de lo que les sucede quieren seguir yendo”.

Comentarios

18/4/2021 | 19:22
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No conozco personalmente a la Sra. Marta pero por medio de una amiga comencé a ver sus cenáculos y a rezar el Rosario Trinitario a través de la red . Sus palabras son suaves, cariñosas, esperanzadoras y participar de estos cenáculos, aunque sea a la distancia, me da paz. Gracias a la Virgen por permitírmelo .