Pablo Aguirre trabajaba en el Ministerio de Educación de la Nación.
A través de las redes sociales, con movilizaciones callejeras y hasta desde el Congreso de la Nación, distintos grupos buscan llamar la atención pública sobre el caso de Pablo Alberto Aguirre, condenado a cuatro años de cárcel por tener 12 plantas de marihuana en el patio de su casa, en Del Viso.
Aguirre, de 32 años, trabajaba desde hacía en el Ministerio de Educación de la Nación, donde sus compañeros organizan para mañana una marcha en reclamo de su puesta en libertad.
Lo mismo pide un grupo creado en facebook, que ya reúne a más de 1.800 miembros. A través del “muro” de esa red social, varios de los adherentes buscan también organizar movilizaciones.
Aguirre fue condenado por el Tribunal Oral Nº 6 de San Isidro. Tras conocerse el fallo, el último 11 de mayo, fue detenido por primera vez desde la sustanciación de la causa –en marzo del 2010- y alojado en una celda de la DDI de San Isidro.
El caso tuvo también su repercusión parlamentaria. La diputada nacional Visctoria Donda Pérez, del Movimiento Libres del Sur, calificó la condena de Aguirre como “una barbaridad” y hasta amenazó con solicitar el juicio político al juez Federico Xavier Tuya, que firmó la sentencia, ya que para la legisladora, el delito por el que se juzgó a Aguirre era federal, por lo que el magistrado debió declararse incompetente.
“No era competente para juzgar por ese artículo. Hay que modificar la ley. Es una ruleta rusa: puede que te toque un juez que aplique la jurisprudencia de la Corte Suprema o que te toque uno como a Pablo, que le arruinaron la vida”, añadió Donda en una entrevista publicada por el diario Tiempo Argentino.
La diputada es una de las principales impulsoras de una reforma de la ley de drogas que despenalice la tenencia simple, la figura por la que fue condenado Aguirre.
Hábeas corpus
La abogada defensora de Aguirre, Gabriela Basalo, interpuso un recurso de hábeas corpus para forzar la liberación de su defendido. Pero la medida fue rechazada ayer por la Justicia, por lo que ahora deberá proceder a la apelación de la sentencia.
“Cultivaba en su casa, no en una plaza. Es un acto privado que está protegido por la Constitución Nacional”, sostuvo Basalo al diario Página 12.
La casa de Aguirre, en Del Viso, fue allanada en marzo del año pasado a raíz de una denuncia anónima, la forma en la que suelen iniciarse este tipo de investigaciones.
Para el Juzgado de Garantías que actuó en el caso, se trataba de un cultivo para consumo personal. Por eso consintió que Aguirre atravesara todo el proceso sin haber pasado un solo día detenido. Sin embargo, el fiscal Claudio Scapolan insistió en elevar el caso a juicio oral, lo que finalmente sucedió la semana pasada.
En ese trámite, el tribunal entendió que Aguirre violó el inciso a del artículo 5 de la Ley 23.737 (también llamada Ley de Drogas) que reprime “con reclusión o prisión de cuatro a 15 años (...) el que sin autorización o con destino ilegítimo siembre o cultive plantas o guarde semillas utilizables para producir estupefacientes, o materias primas, o elementos destinados a su producción o fabricación”.
Mañana, a las 12 del mediodía, trabajadores del Ministerio de Educación cortarán la avenida Santa Fe al 1500, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para reclamar la libertad de Aguirre.
En el juicio
“Comprar está mal”, dijo Aguirre
Pablo Aguirre tiene 32 años y desde hace 10 divide su tiempo entre su trabajo en el Ministerio de Eduación y su pasión por la música. Hasta no hace mucho, tocaba en la banda local Radio Kapital.
Al declarar en el juicio oral en el que terminó condenado a 4 años de cárcel, Aguirre declaró que cultivaba marihuana para consumir desde hacía dos años “por los problemas que me trae con la policía comprarla”.
“Comprar está mal y es de mala calidad”, agregó ante los jueces. Aclaró, además, que tenía 80 gramos de marihuana comprada porque aún faltaba un tiempo para la cosecha de sus plantas.
En la sentencia, citada por el diario Página 12, el tribunal mencionó un fallo anterior a la ley de drogas por la que lo condenó, para afirmar que “debe considerarse que el cultivo de ese tipo de plantas es potencialmente eslabón del tráfico”.
“No lo condena ni por cultivar ni por comprar marihuana, lo castiga simplemente por consumir”, aseguró la defensora de Aguirre, Gabriela Basalo, quien nunca recibió respuesta al pedido de incompetencia del juez, por tratarse de un delito federal. “En la ley 26.052 que desfederaliza los delitos de drogas, se aclara que el inciso A del artículo 5, que es cultivo para comercialización y que conlleva penas de 4 a 15 años, sigue siendo federal”, explicó.
La hermana del detenido, Estela Aguirre, agregó que el joven no aceptó una pena “negociada” de un año de prisión ofrecida antes del juicio.
“Mi hermano está entero y firme. Sabe que es inocente, que no hizo daño a nadie. Quiere llegar hasta las últimas consecuencias”, dijo.
