Miguel Ramírez, fallecido lunes pasado luego de recibir un disparo de bengala durante un recital del grupo La Renga, fueron inhumados hoy en el cementerio Jardín de Paz.
Miguel Ramírez, fallecido lunes pasado luego de recibir un disparo de bengala durante un recital del grupo La Renga, fueron inhumados hoy en el cementerio Jardín de Paz.
La ceremonia se llevo a cabo cerca de las 11 ante la presencia de sus padres, hermanos y amigos, además de socios del Club San Miguel, del que era hincha Ramírez. “Terminemos con las bengalas” dijo el padre del joven, Hugo Ramírez, quien además tuvo palabras de agradecimiento para los integrantes del grupo de rock La Renga.
Por su parte, la madre, de nombre Liliana, realizó un llamado público para que
“se terminen las muertes” y dijo que se sentía “solidaria con las madres de Cromañón”, en referencia a la tragedia ocurrida en un boliche del barrio de Once y que le costara la vida a 194 jóvenes.
La mujer se mostró partidaria de legislar la venta de bengalas “para prohibirlas o por lo menos saber a quienes se las vende”.
