El juez de Faltas de Pilar, Sebastián Zamarripa, habló acerca del fallo que impuso 9.200 pesos de multa a un conductor que no superó el control de alcoholemia el pasado fin de semana en Pilar.
Sobre el tema, explicó que el monto de la multa radica en que tanto “las como la retención de la licencia son en base al índice de alcoholemia”. Cabe recordar que el límite para conducir está establecido en 500 miligramos de alcohol en sangre y al conductor multado se le detectó un índice de 4.674 miligramos
A su vez, señaló que –a diferencia de lo que sucede en la ciudad de Buenos Aires- no se retiene el vehículo, siempre que algún allegado se haga responsable para seguir manejando.
La licencia es retenida por el tiempo que establece la sanción, y no puede retirarse hasta tanto no se abone la totalidad de la multa. El juzgado otorga hasta seis pagos para cancelar la obligación.
En cuanto a la creencia popular acerca de la posibilidad de sacar el registro en otro municipio sin que sean detectadas las multas previas, Zamarripa confirmó que Pilar cuenta con un “sistema informático de licencias únicas del cual surge cuando hay una inhabilitación”. No obstante, reconoció que “hay municipios que aún no se encuentran en ese sistema”, aunque aclaró que ese registro le va a servir para controles policiales o municipales, pero no en caso de un accidente “su seguro no lo va a cubrir”.
En el caso de los reincidentes, tanto la multa como la retención de la licencia se triplican.
