Valdéz apunta a la incertidumbre y la falta de crédito por la meseta del mercado.
Para el presidente de la Cámara de Martilleros de Pilar, Nicolás Valdéz, si hay alguna palabra que define el actual escenario en el mercado inmobiliario local, es “tranquilidad”.
Y esa realidad es generada por varios factores, según el titular de Camapi que también dirige la inmobiliaria Arquín. La cercanía de las elecciones presidenciales de octubre -con la consiguiente incertidumbre que ese acontecimiento conlleva- y la falta de crédito son dos de los condimentos principales que producen que, al menos en lo que respecta a consumidores finales de viviendas, la actividad esté virtualmente paralizada.
“Hoy la inversión inmobiliaria es una fuga de la inflación”, señaló Valdéz, para referirse al fenómeno de que muchos ahorristas se vuelcan en la actualidad a resguardar sus capitales en ladrillos debido, a que el porcentaje de inflación anual consume el valor del dinero en efectivo, y es superior al nivel de variación del dólar y a los intereses que otorgan los plazos fijos bancarios.
A su vez, el martillero consideró que “no existe hoy un mercado potencial, la actividad está muy quieta y eso estimamos que se profundizará como consecuencia de la incertidumbre frente al escenario electoral”.
Además, el presidente de Camapi sostuvo que la razón por la cual no existen en la actualidad compradores directos de viviendas radica en que la “clase media y media baja” no tiene capacidad de ahorro ni tampoco acceso al crédito.
Ecuación desfavorable
Durante el 2010, el salario real promedio, con relación al precio de un metro cuadrado de una vivienda nueva en la Zona Norte del Gran Buenos Aires, presentó un incremento de 5,5%.
Al comparar los niveles del año pasado con los del 2009, se observó que el salario nominal medido en dólares aumentó un 20,9% anual, mientras que el valor del metro cuadrado promedio de una casa a estrenar ubicada en la Zona Norte del Conurbano creció un 14,8% en la misma moneda.
Cabe agregar que, dicho de esta manera, los incrementos salariales le ganaron por primera vez en varios años al aumento del metro cuadrado de una casa. Desde otra óptica, actualmente los trabajadores argentinos necesitan más de 105 sueldos de 5.000 pesos para acceder a una vivienda de dos ambientes, de entre 45 y 60 metros cuadrados, en la Zona Norte.
El dato, según el estudio realizado por el Standard Bank, refleja un fuerte retroceso en el acceso a la tan soñada casa propia de los asalariados argentinos con relación a décadas pasadas, cuando un inmueble podía adquirirse con sólo 50 o 60 salarios medios.
Si bien en los últimos años se percibió una gran recuperación de los salarios en pesos, el valor de las viviendas también se incrementó -aunque en menor medida-, pero en dólares. Por lo tanto, a la hora de comprar una casa, el gran defasaje lo produce la diferencia cambiaria entre pesos y dólares.
El mismo informe sostiene que en la Argentina, con un salario medio, sólo se puede comprar el 44% de un metro cuadrado de un inmueble ubicado en Olivos, Tigre o Pilar.
