Cura sin receta: los remedios de la abuela hacen furor en Pilar

Cada vez más gente llega a los negocios de productos naturistas buscando semillas, hierbas y remedios alternativos. Muchas veces llegan por recomendación del médico.

9 de febrero de 2011 - 00:00

 

En el microcentro de Pilar hay al menos cuatro locales naturistas y siempre con clientes.

 

Por varios motivos, los remedios naturistas, aquellos que con tanto fervor recomendaban las abuelas ante cualquier dolencia, viven su época de gloria al menos entre los pilarenses. Inclinación hacia lo natural, economía y algo de snobismo, quizás, dieron como resultado que en los comercios del centro de Pilar dedicados a la venta de productos naturistas sea incesante el desfile de compradores que buscan entre semillas y hierbas las curas a sus males.

El olor inconfundible, una buena cantidad de frascos etiquetados, el abarrotamiento de gente y la repetición casi constante de palabras como “circulación”, “colesterol”, “insomnio”, hacen de un local un negocio de productos naturistas. En el centro de Pilar son por lo menos cuatro y el último desembarcó hace poco más de tres meses, en medio de una movida ya instalada.

“Todos los días viene gente pidiendo ‘algo para’ y esto puede ser las articulaciones, el azúcar en sangre, el colesterol o directamente solicitando determinada hierba,”, afirmó a El Diario Cintia Martell, propietaria de Vivir Naturalmente, local naturista especializado en productos para celíacos, que abrió el pasado mes de octubre en Lorenzo López e Ituzaingó.

Según la mujer “hay muchísima demanda de productos orgánicos, semillas y hierbas”, y reconoció que en general se trata de “gente más bien grande”. Si bien existe un porcentaje de clientes que entran motivados por los ingredientes exóticos para platos de gastronomía internacional, como amaranto, kinoa o algas para sushi, señaló que “el 80% viene por las propiedades medicinales de los productos o por los alimentos especiales para celíacos o diabéticos”.

Desde el negocio más experimentado del mercado local con 12 años de trayectoria, Nuevo Estilo (Rivadavia al 500), Natalia aseguró que “la gente quiere solucionar sus problemas sin remedios por una cuestión económica o porque realmente le generan otros males”.

Así, aseguró sin dudar que “definitivamente hay una gran inclinación por la medicina naturista”. Y agregó que “hay mucha gente que viene con recetas del médico que indican hierbas o semillas”.

Del mismo modo, Emiliano, de Dietética Pilar (Rivadavia al 400), destacó que “hay muchos médicos que lo recetan como acompañamiento del tratamiento”. En este sentido, afirmó que “desde hace 20 años hasta ahora es mucho mayor la cantidad de gente que consume este tipo de productos”, y agregó que “muchos vienen a pedir orientación acá, buscando algo natural para solucionar algún problema”.

 

Furor

“Hay un boom con las semillas”, advirtió Martell y añadió que “están los que las llevan para adelgazar y los que las buscan por sus propiedades medicinales”.

En este primer subgrupo de productos naturistas, la vedette es actualmente la chía –semilla indicada entre otras cosas, para bajar el colesterol-. Unos 100 gramos de esta minúscula sustancia que aparece en muchas de las recomendaciones dietéticas de médicos y expertos, cuestan entre 3,50 y 4 pesos.

La misma cantidad de semillas de lino, otra de las más buscadas pero no tan de moda, se vende a 1,60 pesos.

En el ranking de semillas preferidas, el alpiste, el sésamo y la amapola también tienen un buen lugar. Aunque en el caso de las últimas, el precio invita a pensarlo dos veces. Los 100 gramos cuestan 9 pesos.

Asimismo, en el caso de las hierbas aptas para los famosos “tesitos” sanadores popularizados por las abuelas, capaces de curar con igual rapidez un dolor abdominal como el insomnio, la manzanilla y el cedrón son los más solicitados. En este caso, la misma cantidad mencionada más arriba cuesta alrededor de 5 pesos.

 

Otras yerbas

No sólo de semillas y hierbas vive una casa naturista. Además de pastillas, suplementos dietarios, productos elaborados de bajas calorías o aptos para determinadas patologías, hay un mundo de artículos tan nuevos como atractivos para clientes curiosos.

Así, en un lugar como los descriptos una persona puede hacerse de “uña de gato”, que funciona como diurético, desinflamante y digestivo; lecitina de soja, buena para los enfermos cardiovasculares; manteca clarificada, con vitamintas A, E, D y K; polen en granos para mejorar la energía, ginkgo bilova para la circulación y la memoria, entre otras yerbas.

 

Semillas y hierbas

Hacen furor; pero ¿para qué sirven?

Chía (foto): baja el colesterol, propiedades oftalmológicas.

Lino: baja la presión, útil mejora el sistema digestivo, adelgazante. Hay quienes afirman que tiene propiedades contra varios tipos de cáncer, entre ellos el de mamas, de colon y de próstata.

Alpiste: Desinflamante de órganos como hígado, riñones o páncreas. Antioxidante, baja la presión.

Amapola: dolor de garganta, de muelas. Sedante.

Manzanilla: digestivo.

Mora: desinflamatorio.

Valeriana, tilo: sedantes.

Verbena: regulador menstrual.

Ajenjo: trastornos gastrointestinales, antiparasitario.

Mil Hombres: artritis, diurético.

Sen: laxante y purgante. 

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