Velaron los restos del pilarense muerto en choque de trenes

Era de nacionalidad peruana y vivía en la localidad de Del Viso. Por orden judicial sus restos deberán permanecer en San Miguel al menos un año. Su hermano recibió apoyo de funcionarios locales.

19 de febrero de 2011 - 00:00

 

Luis Hernández Vera volvía desde Palermo cuando ocurrió la tragedia.


Luis Alberto Hernández Vera, el vecino de Del Viso que falleció luego del trágico choque de trenes que tuvo lugar en San Miguel en la tarde del miércoles, fue velado ayer en esa ciudad. Mientras tanto, su hermano José recibió apoyo del consulado de Perú ya que ambos son oriundos de ese país.

A su vez aceleraron las gestiones la intervención del titular de Medio Ambiente, José Molina, y el hermano de la víctima recibió apoyo psicológico del área de Acción Social del Municipio.

El hombre, de 43 años, volvía a su casa desde la Ciudad de Buenos Aires, donde había ido por trabajo. Pensaba bajar en la estación de José C. Paz, pero terminó siendo una de las víctimas fatales del choque entre formaciones del FFCC San Martín (donde él viajaba) y Ferrobaires.

Luego de una infructuosa búsqueda en los hospitales de la zona, su hermano José reconoció su cuerpo en la morgue de Ciudadela, casi 24 horas después del accidente. Ambos habían llegado desde Perú hacía siete años, por lo que el hermano ha quedado solo en la Argentina.

Conocida la noticia, en la noche del jueves el ex senador José Molina –actual director del Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable- se comunicó con el vecino para interiorizarse en el caso y brindar ayuda. Además, el consulado de Perú cubrió los gastos del sepelio, realizado ayer en una cochería de San Miguel. Por su parte, desde el Municipio se envió a un equipo de psicólogos del área de Acción Social, para brindar contención emocional a José.

Por asuntos relacionados con la causa judicial, el cuerpo de Luis Hernández no puede salir del ámbito de San Miguel al corto plazo, por lo que no podrá volver a su país de origen –si su familia lo dispone- hasta que el juez considere que ya se hicieron todas las investigaciones necesarias. Asimismo, se prohíbe hacer la cremación por un año, por lo que sus restos serán inhumados en el cementerio de San Miguel.

Mientras tanto, desde Acción Social quedaron a disposición del hermano ante cualquier inconveniente que se le presente.


Los nombres de la tragedia

La policía bonaerense confirmó ayer que son cuatro los muertos en el choque de dos trenes que se produjo el miércoles en San Miguel. El listado está integrado por el mencionado Luis Hernández Vera, Olegaria Vargas, de 63 años, Rosario Villegas, de 61 y Karina Elizabeth González, de 35.

Además, siete personas permanecían internadas al cierre de esta edición en dos hospitales bonaerenses, por las heridas que sufrieron en el accidente. Entre ellas se encuentra Daiana González, la mujer que iba en una de las formaciones y dio a luz tres horas después del accidente. La mujer fue derivada al hospital Larcade y tres horas después dio a luz a su hijo Lautaro.

 

Testimonio

“Mi hija se recupera pero necesita ayuda psicológica”

Liliana Oyola, madre de una joven que viajaba junto a una de las víctimas del choque de trenes, aseguró que su hija “se recupera de las fracturas en ambas piernas pero esta mal psicológicamente por la muerte de su compañera”.

“Mi hija Paola no quiere hablar sobre la muerte de Karina González, que era su compañera de trabajo. Necesita asistencia psicológica. Afortunadamente se recupera de las fracturas en ambas piernas gracias a la ayuda que recibimos del Ministerio de Planificación Federal”, dijo la mujer a Télam.

Paola Lobato había tomado el tren de la línea San Martín en la estación La Paternal, donde trabajaba, para ir a su casa ubicada en Jose C. Paz.

El miércoles decidió ir junto con su amiga Karina González y se ubicó en los últimos vagones para realizar un viaje que no podía demorar más de veinte minutos. A siete cuadras de la estación San Miguel la sorprendió la tragedia.

“Ella sufrió fractura de peroné en una pierna y de rótula en la otra. Fue derivada al Hospital Abete de Malvinas Argentinas en donde la atendieron bien pero no la podía encontrar por ningún lado. Fue ella la que pidió un teléfono en el hospital para avisarme que estaba allí”, dijo Oyola a Télam.

Precisó además que «recibí ayuda del Ministerio de Planificación  que se comunicaron conmigo y me consiguieron una silla de ruedas y abonaron el costo de una tomografía computada ”.

Oyola aseguró además que “ahora está atendida en el Hospital Mercante de Jose C. Paz ya en el Abete nos decían que debíamos irnos a otro centro asistencial que fuera de nuestra jurisdicción” y añadió: “entre la ayuda que recibimos también está el traslado a este hospital”.

 

 

 

 

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