La nueva ordenanza impide hacerle modificaciones al frente del Instituto Almafuerte.
A través de una ordenanza, la fachada del Instituto Almafuerte, ubicado en el centro de Pilar, ha sido declarada “de interés municipal, cultural, arquitectónico y urbanístico”, incorporándose así “al patrimonio histórico del Partido del Pilar”.
Cabe recordar que, en febrero de este año, en el Concejo Deliberante se presentó un Proyecto de Ordenanza que proponía asegurar la preservación de la fachada del edificio ubicado sobre la calle Hipólito Yrigoyen 890. El objetivo de la iniciativa es que no se pudieran realizar modificaciones, demoliciones, ampliaciones o refacciones en el lugar sin el consentimiento de las áreas de Cultura, Obras Públicas y Planeamiento de la Municipalidad del Pilar, y sólo en casos de extrema necesidad.
Una vez que el proyecto fue aceptado por los diversos departamentos municipales concernientes al tema, se acordó la sanción de la Ordenanza N° 264/11, que defiende la fachada del Instituto Almafuerte, declarándola de interés municipal, cultural, arquitectónico y urbanístico e incorporándola al patrimonio histórico del Partido Del Pilar.
Con esta decisión, se busca preservar la historia de un establecimiento educativo emblemático del centro de Pilar, colegio que comenzó con sus actividades en 1953 impartiendo enseñanza secundaria, por lo que su historia constituye un patrimonio histórico, arquitectónico y urbano. Además, desde 1980 comparte instalaciones con el Instituto “Nuestra Señora de Fátima”.
Impulsor
El proyecto fue iniciativa de Miguel Saric, concejal que está ligado a la institución desde el mismo momento de su fundación. “Soy parte del primer grupo de egresados, la promoción 1957, con Delmo Etchart y otros más, éramos trece”.
Saric recuerda que “en un primer momento el edificio era alquilado, hasta que en 1979 se pudo comprar. Incluso se agregó el edificio de al lado, y enfrente se construyó el gimnasio y demás instalaciones, tiene su historia”.
Desde hace 27, el concejal del oficialismo es presidente de la Cooperadora, “y siempre ad honorem”, destaca, “siempre estuve ligado, bien cerca del colegio”. Además, indica que la ordenanza tiene como objetivo “que la fachada no se pueda tocar. Hay galerías y lugares del edificio que se mantienen intactos”.
Enfoque
Decisión saludable
por Alejandro Lafourcade
Mientras el Estado habla de recuperar el casco histórico de Pilar con fines culturales, cabe preguntarse si no es demasiado tarde, debido a la gran cantidad de construcciones añejas que progresivamente han sido reemplazadas, ante una total indefensión, no sólo en la localidad cabecera sino en todo el distrito (como ocurrió con la casa más antigua de Presidente Derqui, derrumbada este año).
Por eso, decisiones como la que se han tomado con el Instituto Almafuerte son por demás saludables, ya que apuntan a proteger a aquellas construcciones que nos hablan del pasado del lugar en que vivimos.
Un privilegio para pocos
Emblema del distrito, la parroquia Nuestra Señora del Pilar es la única construcción local declarada “Monumento Histórico Nacional” en el año 1994. Comenzó a construirse en el año 1821 y fue inaugurada bastante después, en el año 1856. En aquel entonces, sólo tenía una torre. La segunda fue terminada en el centenario del inicio de las obras; en el año 1921.
