Piden ampliar el área de influencia y más rigor con los infractores

El reclamo parte de la cámara de comercio de Pilar y del concejal que impulsó la aplicación del sistema. Quieren que exista mayor control para disuadir a los que violan la medida.

martes, 27 de diciembre de 2011 · 00:00

 

La Scipa quiere un mayor radio de estacionamiento pago.

 

A más de un año de la implementación parcial del sistema de estacionamiento medido en un área del microcentro pilarense, la cámara de comercio de Pilar (Scipa) y el concejal oficialista Miguel Saric, principal impulsor de la medida, salieron a reclamarle al Ejecutivo municipal la ampliación del radio de aplicación.

“Creemos que ya es momento de que se amplíe el radio del estacionamiento medido. Consideramos que hasta ahora ha sido positivo en cuanto a los controles y la puesta en funcionamiento, y que hay un beneficio para todos: para el comerciante porque hay una rotación de vehículos y la gente se puede acercar al centro comercial para realizar sus compras y sus trámites, y por el otro para el Municipio porque se producen ingresos, no sólo por el pago de la hora de estacionamiento sino también porque aumenta el pago de la tasa de Seguridad e Higiene”, sostuvo el pasado sábado en el programa (Pdi) Parque de Inversiones que se emite por FM Plaza (92.1 mhz) el presidente de Scipa, Daniel Castro.

Por su parte, al ser consultado ayer por El Diario, Saric coincidió en la necesidad de que el sistema de estacionamiento medido se aplique en toda el área que estipula la ordenanza aprobaba el año pasado y que reglamenta la iniciativa. Esa zona de influencia es el rectángulo comprendido entre las calles céntricas Alsina, Moreno, Chacabuco y ruta 8.

“Lo único que hay que hacer acá es cumplir la ordenanza que ya ha sido aprobada. Porque desde el punto de vista legislativo ya no hay nada que hacer al respecto, sólo resta que el Ejecutivo tome la decisión de comenzar a aplicar el sistema en toda la zona que estipula la normativa”, manifestó el concejal.

Sobre las razones por las cuales hasta el momento la modalidad de estacionamiento con tarjeta no entró en vigencia en todo su esplendor, Saric agregó que la excusa de la Dirección de Tránsito es que no tiene suficiente cantidad de personal para llevar a cabo las tareas de control.

“Acá lo que hay que hacer es ejecutar y luego ejercer el suficiente control para que la medida se cumpla, hay que ejercer la autoridad. Lamentablemente, acá y en todos lados somos hijos del rigor, así que hay que implementar la grúa y multas aleccionadoras para disuadir a los infractores. En otros distritos el sistema se aplica a rajatabla y funciona muy bien”, opinó el edil.

 

Más control

Por su parte, un comerciante del microcentro de Pilar también brindó su visión sobre el polémico tema del estacionamiento medido que en la ciudad no termina de adoptar una forma definida. “Creo que son pocos los que respetan el estacionamiento medido, se ven muchos conductores que no le llevan el apunte y dejan el auto y no compran las boletas. Me parece que esto pasa debido a que se ve menos gente verificando y haciendo la multa, me da la sensación de que hay menos inspectores en la calle”, explicó Hernán Aceña, propietario de la mueblería Lombardi ubicada en la esquina de Ituzaingo y Lorenzo López, a una cuadra de la plaza 12 de Octubre y de la peatonal.

Además, sobre el caos del tránsito en el centro, el comerciante destacó: “Hay calles por las que no podés pasar, como Independencia, porque estacionan de las dos manos; el problema mayor es que nadie respeta nada. La única solución seria que al que no cumple le lleve el auto una grúa. La gente no quiere pagar para estacionar porque está acostumbrada al Pilar de hace 20 años atrás. Lo que pasa es que crecimos mucho y el tránsito en Pilar es un caos, al igual que el estacionamiento. A los inspectores los reemplazaría por un par de grúas, sin dudas daría mucho mejor resultado”.

 

Balance

Un año, 560 mil tarjetas

Poco más de un año transcurrió desde la implementación del sistema de estacionamiento medido en el centro de Pilar y la medida que generó polémica antes de su puesta en marcha, hoy es calificada como positiva por los distintos actores que estuvieron involucrados en el debate. No obstante, en su mayoría coinciden en que la iniciativa no repercutió en el ordenamiento del tránsito.

Según cifras proporcionadas por la Dirección de Tránsito, en el primer año de estacionamiento medido, que se cumplió en octubre pasado, se vendieron 560 mil tarjetas y se labraron por su incumplimiento unas 1631 actas de infracción, además de unas 3.500 advertencias.

Tras los primeros doce meses de implementación, la recaudación del sistema fue de 1.120.000 pesos (la tarjeta tiene un valor de 2 pesos), de los cuales el 30% fue para los comerciantes que venden los cartones –es decir 336.000-, por lo tanto el Municipio recibió unos 784.000 pesos.

Cabe recordar que el Municipio calculaba que por esta medida ingresarían a las arcas entre 1,5 y 2 millones de pesos al año.

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