En consonancia con el pedido realizado en forma conjunta por diversas instituciones ambientalistas de la región, Marina Lemos, titular de la Asociación Patrimonio Natural (entidad que tiene a su cargo la reserva de Pilar) advirtió sobre los peligros de instalar emprendimientos inmobiliarios sobre los humedales del río Luján.
Cabe recordar que, la semana anterior, en Pilar se reunieron con un funcionario del área de Medio Ambiente de la Defensoría bonaerense diversos integrantes de entidades ecologistas del distrito más otros llegados de Campana, Escobar, Mercedes y Exaltación de la Cruz. Los principales emprendimientos señalados fueron San Sebastián (en Zelaya) y E2 (en Los Cardales).
Lemos comentó a El Diario que “la idea es señalar la situación bastante grave de los humedales. Si bien actualmente tenemos una temporada bastante seca y no se sufren todas las consecuencias, sabemos que cuando la situación cambie las cosas van a ser más visibles: por ejemplo, en cuanto a inundaciones, problemas de circulación de agua, e incluso falta de agua potable, porque no se está tomando conciencia de que se están secando los humedales, que son fuente de recarga de las napas. A largo plazo puede traer bastantes inconvenientes”.
La mujer agregó que en Pilar en particular “lo que vemos es el tema de la ocupación de humedales, como en el caso de San Sebastián, que está muy avanzado y ya trae algunos problemas: en las últimas inundaciones vimos que al agua le costaba mucho más tiempo que antes abandonar las zonas bajas”.
A su vez, Lemos explicó cuál es la importancia de conservar los humedales –zonas inundables a la vera de los ríos-: “Son reservorios de agua dulce, sirven como recarga de acuíferos y para regular inundaciones. Algo muy importante es que también son reguladores del clima, son zonas donde la temperatura es más baja, por lo que sirven a las ciudades para regular el efecto del día de calor. El humedal hace que la temperatura vaya bajando, haciendo más confortable nuestra vida”.
La ambientalista añadió que “son una fuente de biodiversidad grandísima, en la Reserva tenemos una cantidad alta de aves y mamíferos, son un reservorio de vida”. En el río Luján, a la altura de San Sebastián el humedal tiene 3.500 metros de ancho, “de los cuales el emprendimiento ocupó más de 1.000. Algo parecido ocupó E2, que ahora está frenado”, indicó.
Lemos afirmó que “es un problema gravísimo, en la zona de San Sebastián se ve cómo se va desplazando hacia el otro lado. Si se tapa esa zona, el humedal va a buscar su lugar, que será la zona urbana de otro pueblo. Es bastante complicado”.
