Por denuncias de los vecinos se reabre el debate por la zona roja

Varios frentistas se quejan porque el radio de acción se amplió y por las escenas de desnudez a plena luz del día. Piden que sean trasladados a otro lugar. Otros muestran tolerancia.

16 de diciembre de 2011 - 00:00

 

El grupo de trabajadoras sexuales de la zona roja se aferra a la defensa de su lugar de trabajo.

 

Una vez más, la zona roja de Pilar, donde se ejerce la prostitución de manera “autorizada”, vuelve a ser el blanco de las críticas y abre el debate entre vecinos y las autoridades.

La pasarela del mercado sexual, está ubicada sobre la calle Lorenzo López, entre Juan Manuel de Rosas (Vuelta de Obligado) y Paraná (Pampa), donde fue “habilitada” por el Municipio en 2009.

Como ya ocurrió a principios de este año, los vecinos volvieron a la carga para que se traslade y que los travestis sean reubicados en una zona donde no haya viviendas cerca.

Pero el pedido de un sector de los vecinos se contradice con el de otros, que aseguran que desde que las trabajadoras sexuales están allí “disminuyeron los robos”.

Al mismo tiempo, hay frentistas que se mostraron tolerantes a la convivencia con la oferta sexual en su cuadra, pero piden que comience después de las 23, ya que explican, las trabajadoras se paran semidesnudas en las esquinas a partir de las 20 y en estos meses de primavera-verano, aún es “plena luz del día”. Por su parte las autoridades reconocen que es una problemática compleja, pero ven muy difícil el traslado a otra zona del distrito.

Mientras los travestis se niegan a abandonar la zona argumentando razones de seguridad y apuntan a la policía de perseguirlas y no dejarlas trabajar (ver página 9).

 

Quejas

Los reclamos de un sector de los vecinos son los mismos que presentaron meses atrás y que aseguran, “jamás tuvimos respuestas concretas”. “Es indignante convivir a diario con la prostitución”, señaló a El Diario una vecina, que por razones de seguridad pidió reservar su identidad, al igual que el resto de los frentistas que dieron su testimonio: “somos pocos en el barrio y nos conocemos todos”, argumentó.

La mujer, dijo que durante toda la noche se registran ruidos molestos y peleas e hizo hincapié en, “tener que soportar escenas de desnudez a plena luz del día y un tendal de residuos por la mañana”.

En tanto, uno de los vecinos que pide a gritos que saquen a las travestis del barrio aseguró: “están en la puerta de las casas practicándole sexo oral a sus clientes y mis hijos no pueden asomarse a la ventana porque tienen que ver ese espectáculo” y agregó: “no respetan la cuadra donde no hay viviendas, utilizan toda la calle y los autos de los clientes paran frente a las casas, sin vidrios polarizados o con las ventanillas bajas a tener relaciones. Es una locura vivir así”, enfatizó.

El hombre, explicó que su postura no es en contra de los travestis y remarcó: “lo que digo es que las lleven a la ruta o un lugar donde no haya viviendas, desde la rotonda hasta el cruce de Derqui la mayoría son comercios y de noche están cerrados, porque no las mandan ahí”.

 

Residuos

Los vecinos que quieren que se retire la zona roja del lugar, también resaltan la problemática de los residuos que las trabajadoras sexuales dejan en la calle: “si caminás por las calles durante el día, ves una cantidad innumerable de profilácticos usados y envoltorios, bolsas de nylon, botellas, es un asco”, lanzó una mujer.

Mientras otro frentista remarcó: “también nos están perjudicando económicamente, porque mi casa perdió mucho valor desde que acá está la zona roja” y disparó: “a quién se la vendo, sabiendo que esto es la zona roja, no pagan lo que vale y yo pierdo dinero que invertí con mucho esfuerzo”.

Pero de la misma manera otros vecinos de la zona aseguran que desde que están los travestis trabajando, disminuyeron los robos. “Antes saltaban la reja y se llevaban lo que había en el patio, pero desde que están los travestis, dejaron de producirse los robos” y ante una reunión que al cierre de esta edición se llevaba a cabo entre la policía y los vecinos por algunos hechos ocurridos en los últimos días, el vecino explicó: “hay robos, pero son esporádicos, no como antes”.

Al igual que este último, otros dos frentistas remarcaron que no les molesta la presencia de las trabajadoras sexuales, pero sí reclamaron que éstas comiencen su labor en un horario entrada la noche.

“Eso sí, están desnudas muy temprano y en esta época todavía es de día, deberían venir después de las 23 para no tener que presenciar escenas de desnudes”, dijo una mujer.

Los vecinos, aseguraron que reclamarían, anoche, ante la policía y que si es necesario, llegarán hasta el Concejo Deliberante y al Municipio, para solicitar que la zona roja sea trasladada a otro lugar.


Opinión del secretario de Seguridad

“Lo ideal sería que se  desarrolle en un ámbito cerrado”

El titular de la Secretaría de Seguridad, Juan Carlos Losada, reconoció que hay un pedido de los vecinos para que se traslade la zona roja a otro punto del distrito. En diálogo con el programa Materia Prima de FM Plaza 92.1, señaló: “Ya hemos hablado con el jefe de la Policía Distrital (Jorge Aguilar) que se reunirá con los vecinos para que junto a la jueza de Paz (Silvia Castellini), que son las autoridades competentes en el tema, puedan darle prolijidad a la zona”.

En tanto, Losada aseguró que el pedido vecinal para trasladar la zona roja “lo estamos estudiando”, pero a la vez confesó que es difícil encontrar un lugar adecuado donde enviar a las trabajadoras sexuales.

Al mismo tiempo, al pedirle a Losada su opinión sobre la existencia o no de la zona de oferta sexual, señaló que no está en contra “si se lleva adelante con sano equilibrio”.

Mientras que ante las denuncias vecinales sobre las molestias ocasionadas por la zona roja, el funcionario lanzó: “mi humilde opinión, es que lo ideal sería que la actividad se desarrolle en un ámbito cerrado”.

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