Cuando el misticismo se convierte en el motor de la vida cotidiana

El tarot, la parapsicología y la numerología han sabido ganar popularidad. Pese a los prejuicios, mucha gente recurre a estas disciplinas. Mitos, realidades entre la magia y la fe.

27 de noviembre de 2011 - 00:00

 

Las cartas del tarot son las más conocidas, pero no las únicas herramientas.

 

 

El descreimiento en las terapias alternativas por parte de las ciencias duras no ha incidido en que las personas dejen de recurrir a la búsqueda de la justificación de lo inexplicable de sus vidas a través de estas prácticas. En ocasiones, una charla de café frente a un especialista les devuelve lo que, para ellos, la religión no ha podido. En Pilar abundan y se los encuentra en muchos barrios del Partido.

El Diario consultó a numerólogos, parapsicólogos y tarotistas para intentar develar por qué la gente busca respuestas en disciplinas “blandas” que son constantemente atacadas pero a las que, sin embargo, hasta presidentes y artistas acuden diariamente.

Hace 11 años que Gustavo Ramírez alquila un día a la semana una pequeña oficina en Pilar. Allí, de 10 a 13, recibe a pacientes que le acercan sus problemas en busca de una solución y hasta de un placebo que los aliente a encarar problemas de pareja, trabajo, salud. Astrólogo, parapsicólogo y numerólogo desde hace más de 20 años, realiza la misma actividad en distintas ciudades desde Lincoln, Junin, Chacabuco y Luján, entre otras, atendiendo a cerca de 15 personas por día.

“Esto es una ciencia, no es que soy adivino. Si lo fuera me quedaría en mi casa y jugaría a la quiniela”, bromeó. Asegura que quienes lo consultan buscan una mayor claridad en su camino y que son los números los que se lo pueden aportar. “Tu destino está predestinado y lo puedo ver en tus números. En la fecha de nacimiento y la hora, por ejemplo”, contó Gustavo.

“Nosotros buscamos un destino pero está todo armado”, explicó y lo justificó con su propia vida: “Si no me dedicara a esto, hoy viviría en un rancho porque éramos una familia muy humilde, pero yo decidí salir a trabajar de muy chico. Eso ya estaba predestinado. Un empeño ponés vos y por otro lado la vida te va armando”.

 

Escenarios

Sandra tiene 40 años y es tarotista. “La gente toca las cartas y se transmite la energía. Yo simplemente interpreto”, confesó la mujer que posee un consultorio en Del Viso. “Lo mío tiene que ver con la comunicación, con lo místico, con creencias que no se pueden ver o palpar. No tengo videncias”, se definió.

Como Gustavo, cree en Dios y también ha pasado por difíciles situaciones que la llevaron a tomar el camino hacia el misticismo. “Yo pasé por situaciones jodidas y me he levantado. Ahora sé que puedo darle una ayuda a la gente por vocación. Si cobro es porque hay que pagar cosas” narró a El Diario.

Ambos coincidieron en que la espectacularización del ambiente donde se toma contacto con el paciente alimenta el descreimiento de la gente. Así, ninguno utiliza mantas rojas o animales embalsamados ni se apoyan de un ritual que a veces escapa a la lógica de la razón.

“No se necesita ambientar el lugar. Son todas mentiras y eso a la gente le asusta. Es mucho más fácil ser transparente”, opinó el astrólogo al respecto.

“Vienen, tomamos un café y a veces la charla se estira hasta tres horas. Saben que van a recibir un consejo desde otro enfoque y los dos nos vamos tranquilos porque les hablo con la verdad”, dijo la tarotista.

Por otra parte, el astrólogo relató que “por más que hay cosas que la gente no quiere escuchar, igual se lo tenés que decir. Si te estoy abriendo los ojos y no querés ver, tenés que aceptarlo”.

 

Los “chantas”

Gustavo Ramírez también contó que en lo que a ellos se dedican se puede encontrar mucho “chanta”. “Hay muchos que se dedican a hacer daño y hasta por dinero. Estamos mal vistos porque esto no está matrículado. Por suerte sí existe un permiso que llevo a todos lados”, contó el hombre que también lleva consigo una declaración jurada firmada por un juez donde se lo habilita a trabajar de parapsicólogo.

Asimismo, la mujer opinó que “se perdió la veracidad”.

Consultado por la sensación que ha construido a partir de las consultas de los clientes (pacientes, si se quiere), el astrólogo se ofreció a brindar un panorama de cómo percibe al común de la gente. “Está muy confundida y está muy mal. ¿Por qué se volcaron a los astrólogos? Porque la gente va a la iglesia y quiere una devolución. Yo te oriento, charlamos, te sentiste bien, después volvés porque querés sentirte bien y lo encontrás en la charla”, dijo Ramírez y agregó: “La gente se hace problemas por cosas que son muy pequeñas y fáciles de solucionar, incluso he tratado a políticos y famosos que necesitan constantemente de una ayuda”.

 

El amor ante todo

Aunque la gente consulta por cuestiones de todo tipo, en lo más alto del ranking los especialistas sitúan a los problemas sentimentales. “La gente consulta mucho por problemas de amor”.

La mujer también detalló que muchos de los que consultan por trabas para encontrar una pareja estable y los que la perdieron y quieren recuperarla son los hombres. “Vienen por temor o por vergüenza a hablarlo con alguien más. Es más por machismo porque las mujeres siempre tenemos amigas con quien hablarlo pero los hombres se encuentran solos en ese sentido”, contó Sandra.

 

 

Predicciones
“No se va a terminar el mundo”

“Numerológicamente hablando el 2012 va a ser un año muy bueno. Va a ser difícil para la presidenta, pero porque van a venir cambios importantes para la Argentina”, fue la Predicción que el astrólogo compartió con los lectores de El Diario, y brindó otro consejo: “El argentino se asusta en seguida. Ojalá podamos apoyar y todos los cambios, sólo hay que poner mucha fuerza y vamos a poder concretar cosas que antes no hemos podido”.

El hombre también aportó que no hay por qué temerle a la idea del fin del mundo en el próximo año tal como fue promocionada: “No se va a terminar el mundo. Los problemas van a ser los mismos pero hay que intentar sobrellevarlos de la mejor manera”.

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