A más de 40 años de su creación bautizaron la Escuela Especial 501

Llevará el nombre de Enrique Gustavo Ouharriet, director de la institución en sus comienzos. Fue el responsable de conseguir su actual emplazamiento. Murió muy joven. Estuvo su familia.

sábado, 29 de octubre de 2011 · 00:00

 

Momento en que autoridades y familiares descubren la placa.

 

En la mañana de ayer, ante la presencia de autoridades locales y provinciales, se le ha otorgado el nombre de “Enrique Gustavo Ouharriet” a la Escuela de Educación Especial Nº 501 de Pilar. El nombre fue elegido entre otras personas que compartían la terna y que son recordados por su paso por la institución, situada en la esquina de Bolívar y Chacabuco.

A pleno sol, el acto del nombramiento de la Escuela Nº 501 se convirtió en un homenaje para el psicólogo que entre otros logros, fue quien en 1979 consiguió el traslado desde su antigua sede en la calle Fermín Gamboa.

Entre los presentes se encontraba su esposa Ofelia Rebechi y sus hijos Ana y Marcos, quien no disimuló la emoción que generaron en él las palabras de reconocimiento que los allegados a su padre compartieron.

Entre las distintas alocuciones que pasaron por los parlantes del acto de ayer por la mañana, se encontraba la de la directora de la institución, Laura Ejea, quien sentenció: “Sea entonces el nombre de ‘Enrique Gustavo Ouharriet’ el conjunto de los miembros de todos los equipos de trabajo que atravesaron, que atraviesan y atravesarán esta institución”.

La asistente social, ex directora de la escuela y amiga de Ouharriet, Mirta Vitale, también dedicó algunas conmovedoras palabras sobre el docente: “Nos dejó su lucha diaria para dirigir esta casa”.

Desde la Dirección Provincial de Educación Especial, Marta Vogliotti contó que el nuevo nombre de la escuela “va a representar lo que viene haciendo la institución en esto de la inserción”. La mujer, que compartió algún tiempo trabajando con Ouharriet, lo describió como “una persona excepcional con quien compartimos valores y que estaría orgulloso de lo que hemos conseguido”.

La autoridad provincial se reservó unos minutos para aclarar lo novedoso de la imposición del nombre a la Escuela Nº 501. Hasta la actualidad no existían escuelas de educación especial con nombre. Sin embargo, luego del Bicentenario de la patria, se logró que cada institución pudiese ser reconocida también por el nombre de alguna figura representativa.

Aunque la familia de Ouharriet había sido notificada meses atrás sobre la elección del nuevo nombre de la institución, se mostró muy alegre por el nombramiento formal.

“Siempre pasaba y sabía que mi viejo había trabajado acá, pero no sabía de la importancia que tenía. Es increíble ver el cariño que la gente le tenía”, contó a El Diario su hijo Marcos, quien con Ana, la otra hija del matrimonio, comparten la labor de la docencia.

El hombre también señaló que tenía el conocimiento de la intención, por parte de la comunidad docente, del bautismo de la escuela, pero que desde hace un año recién pudo ser posible.

Por otra parte, Ofelia Rebechi demostró su inocultable emoción por la elección del nombre de su marido. “Esto no se puede explicar con palabras”, dijo la mujer, quien recibió un presente por parte de la escuela.

La viuda de Ouharriet tuvo sus palabras de agradecimiento para con la institución: “Siempre estuvieron en los momentos más duros, en especial cuando mi esposo murió. Marcos tenía 2 años para 3 y Ana había cumplido 4”, y continuó: “Nunca me faltó apoyo por parte de la comunidad educativa de la escuela como de Pilar” 

 

Un tesonero

Quién fue Enrique Gustavo Ouharriet

Nació en Derqui en 1949. Con un título de psicólogo de la Universidad de Buenos Aires, integró la planta funcional de la Escuela de Educación Especial Nº 501 e incluso pasó por otras instituciones educativas de Pilar como asistente educacional en la rama de psicología.

Se casó con Ofelia Rebechi, quien también trabajó como asistente educacional en la escuela y con quien tuvo dos hijos, Ana y Marcos. La muerte repentina lo encontró a los 36 años.

Enrique Ouharriet fue el principal gestor del traslado al nuevo edificio donde la institución se halla, como también el propulsor de la ampliación edilicia. “Es recordado por la comunidad por su trabajo tesonero, su capacidad de mancomunar los esfuerzos de la comunidad escolar y su buen trato con todos los actores de la institución”, sentenció la institución a través de un comunicado de prensa.

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