Más de 5 mil voluntarios acompañaron a los peregrinos en su marcha.
Miles de jóvenes iniciaron ayer desde la avenida Rivadavia y General Paz, en el barrio porteño de Liniers, la 37ª Peregrinación Juvenil a Luján, bajo el lema «Madre, ayúdanos a cuidar la vida».
La imagen cabecera de la virgen de Luján partió desde el santuario de San Cayetano, en Cuzco 150, en Liniers, para unirse a los miles de jóvenes que la aguardaban en Rivadavia y General Paz.
El obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Eduardo García, saludó a los peregrinos y destacó que «año tras año son más en esta manifestación de fe, que hoy le está pidiendo a la virgen patrona de Argentina, que nos ayude a cuidar la vida».
Misa
Los jóvenes debían caminar 60 kilómetros hasta la ciudad de Luján, y la llegada de los primeros peregrinos a la Basílica estaba prevista para las 7 de hoy, donde serán recibidos por el cardenal primado de Argentina, Jorge Bergoglio, quien oficiará a esa hora una misa.
La celebración se hará en un altar especial montado frente a la Basílica de Luján, debido a que el templo está en reparaciones y además, se expondrá ante los fieles la imagen auténtica de la Virgen de Luján, que desde 1982 no estaba afuera de la iglesia.
El papa Benedicto XVI, de acuerdo a lo indicado por los organizadores de la peregrinación, le transmitió a través de una misiva al cardenal Bergoglio, su saludo a la juventud argentina que participa de este tradicional encuentro religioso.
María Laura Monserrate, de la ciudad bonaerense de Pellegrini, señaló que «es el cuarto año que hago la peregrinación» y reconoció que «aunque cuesta llegar, cuando se está ante la virgen se siente una alegría inmensa y es algo muy especial».
Por su parte, José Lozano del barrio de Floresta, señaló que vino «a ver la salida de la Virgen hacia Luján» y a pedir por la salud de su madre que «hace un año tiene una enfermedad grave».
En la asistencia a los peregrinos que caminarán durante toda la noche, participarán cerca de 5.000 voluntarios, muchos de ellos de parroquias de Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Además, desde el Seminario de Inmaculada Concepción se ofrecerá este año el sacramento del Bautismo a todos los peregrinos que se encuentran en un camino de formación.
Lo harán en el puesto que estará ubicado debajo del denominado Puente del Escudo, en el cruce de la ex ruta siete y la seis.
María Adela, voluntaria de la iglesia de San Cayetano, sostuvo que «el caminar hacia Luján es un encuentro de oración y canto de los jóvenes» y añadió que «muchas veces en la asistencia, hay que darles también una palabra de aliento para que tengan fuerza».