Perros callejeros, un problema que vuelve a despertar quejas

Circulan por las calles y para muchos son un potencial peligro. Algunos reciben los cuidados de la Red de Protección Animal. Desde Zoonosis reconocen que no hay lugar dónde llevarlos.

17 de noviembre de 2010 - 00:00

 

Los perros comunitarios que suelen verse por el centro.

 

La presencia de perros que deambulan sin dueño por las calles del distrito es una fuente habitual de quejas y reclamos por parte de personas que circulan o desarrollan una actividad laboral en el centro de Pilar. Desde Zoonosis reconocen que “no debería haber perros en la calle”, aunque afirman que no hay sitios donde trasladarlos.

Aunque la mayoría de los canes que recorren las calles de Pilar son asistidos por proteccionistas que se ocupan del alimento, la castración y las vacunas correspondientes -situación que derivó en el peculiar apodo que reciben: “perros comunitarios”- no son pocas las quejas que se registran por quienes consideran incómoda su presencia.

Frente a este tema, el responsable del área de Zoonosis, Claudio García, explicó a El Diario que “hay una cantidad de perros que están registrados y cuidados por proteccionistas”, y aunque reconoció que “no debería haber perros en la calle”, explicó que “no tenemos donde llevarlos”.

En este sentido, indicó que los hogares destinados a la protección de mascotas abandonas que funcionan en el distrito están colapsados. El dato fue ratificado por Patricia Mandirola, del refugio de perros ubicado en el barrio Pellegrini y miembro de la Red de Protección Animal, que afirmó que “nosotros no podemos recibir más perros, tenemos 160 y no tenemos más espacio”.

En coincidencia, tanto desde Zoonosis como desde la Red afirmaron que los perros comunitarios en general no manifiestan comportamientos agresivos. Y en los casos en los que se recibieron denuncias por este tema, García confirmó que “hemos ido a buscar al perro y lo entregamos al hogar canino, no se lo devuelve al mismo lugar”.

No sucede lo mismo con los canes que se escapan de sus viviendas o aquellos que son abandonados por sus dueños, cuyo comportamiento se torna más imprevisible. A contramano de las campañas de concientización, el abandono canino sigue siendo significativo, al menos en el distrito.

 

Colapso

La falta de educación y la poca conciencia acerca del cuidado responsable de las mascotas son las razones que se repiten tanto desde el Municipio como desde los proteccionistas a la hora de explicar la cantidad creciente de perros que deambulan por las calles.

“La gente sigue abandonando perros, muchas veces nos llaman para decirnos que si no aceptamos el perro lo abandonan, porque no tienen donde dejarlo”, contó Mandirola, y agregó que “a veces nos dejan los perros atados a la noche en el poste de luz para que lo encontremos nosotros”.

Sin embargo, aseguró que “ya no tenemos caniles ni cuchas”. El hogar sobrevive gracias al aporte de voluntarios, donaciones, en tanto que el Municipio que se hace cargo del sueldo de la empleada.

Aunque el lugar fue pensado como un hogar de tránsito antes de la adopción, el círculo nunca termina de aceitarse. Es que según señaló la responsable, por mes apenas unos tres o cuatro perros son reclamados por una familia.

Según la mujer, son pocas las consultas en este sentido y voluntad de adoptar no es frecuente. Por parte de Zoonosis, en cambio, le apuntan a la gran cantidad de requisitos que se exigen a los adoptantes, como garantía del buen tratamiento que recibirá el perro. “Quizás prefieren irse a la plaza de San Miguel donde se los dan directamente”, opinó el funcionario.


Números

160 perros hay el refugio del barrio Pellegrini.

4 es el promedio mensual de perros adoptados.

300 castraciones gratuitas se realizan por mes.

3.400 se habrán realizado al terminar el 2010.

16 mil vacunas gratuitas se aplicarán en 2010.

 

Castración

Una solución quirúrgica

La castración regular de mascotas parece ser, a priori, una de las soluciones más efectivas para evitar la multiplicación de perros sin hogar. Pero esta medida (el control no eutanásico de la fauna) que fue adoptada como política por el área de Zoonosis desde el año 2004, también choca contra la falta de compromiso de los dueños de los canes.

Además de las castraciones realizadas en la sala de intervenciones de la dependencia de Zoonosis, la dirección cuenta con un quirófano móvil que va rotando por diferentes barrios del distrito. 

En el último tiempo, desde el área se adoptó la decisión de arancelar los turnos para las castraciones (se abonan 20 pesos) a fin de evitar la gran deserción que se producía hasta el momento.

No obstante, García explicó que “en general la gente no se levanta temprano y las castraciones se tienen que hacer durante la mañana”, teniendo en cuenta las horas de post-operatorio en las que la perra tiene que estar controlada.

En la actualidad, el área realiza entre 250 y 300 cirugías mensuales. En total, durante el 2009 se realizaron cerca de 3000 cirugías, y para el 2010 desde el área confían en finalizar con 3.400 castraciones concretadas.

Esta semana, el quirófano móvil se encuentra en el barrio de San Alejo, realizando alrededor de 10 intervenciones diarias.

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