Un grupo de alumnos que estudia y trabaja para crecer

Sostuvieron un proyecto gastronómico durante todo el año. Se encargan de elaborar y vender pizzas, churros y otros alimentos. Con el dinero recaudado viajaron a Miramar.

16 de noviembre de 2010 - 00:00

 

Luego de un arduo año de trabajo, alumnos de la Escuela Media 7 “Malvinas Argentinas”, del barrio Toro de Presidente Derqui, tuvieron su recompensa y se encuentran en Miramar, a partir de lo recaudado durante el ciclo lectivo en su taller de Gastronomía.

El proyecto se enmarca dentro de los Centros de Actividades Juveniles (CAJ), iniciativa del Ministerio de Educación de la Nación al que la Media 7 se sumó en 2004. En diálogo con El Diario, el profesor Ramón Méndez explicó que “en la escuela el proyecto está dividido en Gastronomía, taller de Deportes y de vida en la naturaleza”.

En total, son alrededor de 45 jóvenes los que forman parte, alumnos que cursan los diferentes años de la Secundaria Básica y el Polimodal. “La idea es que los chicos encuentren dentro de la escuela un lugar más aparte de lo programático”, agregó.

El taller gastronómico se basa en la elaboración de prepizzas, pan casero, budines y churros, que son vendidos a los profesores y padres de los alumnos, para ir costeando el viaje de fin de año. Méndez comentó que “todo se elabora en la escuela, en las aulas taller, donde tenemos horno pizzero, amasadora, máquina de hacer churros, freidora y demás elementos”.

Por estos días, tanto Méndez como los alumnos están en Miramar: salieron en la noche del domingo y se quedarán hasta el viernes. Son alrededor de 25 chicos los que viajaron, acompañados también por el profesor Eduardo Vera y la voluntaria Graciela Beaud.

 

Enganchados

Desde su creación en 2001, los Centros de Actividades Juveniles tienen como propósito desarrollar en las escuelas una serie de propuestas de extensión formativa: culturales, artísticas, deportivas, de acción comunitaria y de emprendimientos escolares de construcción de ciudadanía; con participación activa de los jóvenes y acuerdos con organizaciones de la comunidad, con la idea de restituir a la escuela su rol de institución de transmisión cultural.

Por su parte, la Escuela Media Nº7 funciona desde 1991. En sus inicios, sólo funcionó en turno noche, en el edificio de la Escuela Primaria Nº30. A su vez, tuvo un anexo en la Primaria Nº 20, pero en el año 2000 inauguró su edificio de la calle Cuba, en el barrio Toro, donde hoy se encuentra.

Sobre el proyecto, Méndez comentó que el objetivo “es brindarles un oficio, para que una vez que salgan del Polimodal puedan desempeñarse con experiencia laboral, conociendo fundamentos de pizzería, panadería o repostería”.

Además, el docente aseguró que “los chicos se engancharon. Las propuestas surgen de ellos, ya que algunos conforman un equipo de gestión, y los proyectos se van modificando a medida que cambian sus intereses como alumnos”. Así, anteriormente hubo un taller de música, de donde surgió un grupo de cumbia (ya egresaron), como de pintura o herrería. “En 2010 estuvimos centrados en Gastronomía y Deportes, pero todo se replantea a principios de cada año. La idea es que se sientan cómodos dentro de la escuela”, dijo Méndez.

Sobre los alumnos, indicó que “la realidad de los chicos es compleja, Toro es un barrio que pocos tienen en cuenta, por eso estos proyectos sirven para que se integren más a la comunidad, ya que los chicos están dejados de lado. Su situación económica es bastante difícil”.

 

Por deporte

Además del gastronómico, el otro taller de importancia es el de deportes, específicamente vóley. Méndez señaló que los alumnos “se van integrando a los clubes de la zona, como Monterrey, que está jugando el torneo de la Federación. A medida que aumentan su nivel y se motivan más, se suman a los clubes”.

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