Reclamo en La Lonja por un country que alambró la vereda

Mapuche colocó doble cerco en un tramo de la calle Alem. Los vecinos dicen que ahora no pueden circular a pie por la zona. La situación se extendería a la avenida Derqui.

15 de octubre de 2010 - 00:00

 

La garita quedó encerrada en lo que fue la vereda. Caminar ahora por la calla Alem es más difícil.

 

 

por Diego Schejtman

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Transitar por algunos barrios no suele ser tarea sencilla. A la escasez de asfaltos y las veredas casi inexistentes fuera de las zonas urbanas, se suma en algunos casos la interrupción de la trama vial por parte de las urbanizaciones cerradas que alambran buena parte del territorio del distrito.

Esas situaciones se ven agravadas todavía más en algunos casos, como el que les toca padecer desde hace varios meses a los vecinos del barrio El Buen Amigo, de La Lonja. Allí, el country Mapuche –uno de los más antiguos y exclusivos del distrito- cercó la vereda pública que da a a uno de sus laterales, un camino que hasta entonces era intensamente usado por los habitantes de la zona.

La situación se da sobre la calle Leandro N. Alem, que une la ruta 8 con el ramal Pilar de la autopista. Buena parte de su recorrido bordea una de las márgenes del club de campo que, como medida de seguridad, levantó un doble alambrado: al tradicional, que seguía la línea municipal, añadió otro que se apropia de la vereda. En el medio quedó un camino de unos tres metros de ancho por 500 de largo sólo interrumpido cada tanto por las garitas de vigilancia levantadas en lo que antes fue espacio público.

En los últimos días, los vecinos del El Buen Amigo comenzaron a juntar firmas. Tienen la esperanza de ser escuchados por alguna autoridad que los ayude a recuperar un paso que consideran clave.

La tarea no parece demasiado sencilla. Hace una semana, el Concejo Deliberante autorizó a Mapuche a repetir la misma maniobra sobre la vereda de la calle Derqui, su otro lateral entre la ruta 8 y la Panamericana.

 

Sensores

Emilio Luque, uno de los vecinos preocupados por la situación, contó que el tránsito de peatones por la vereda de la calle Alem es intenso. “Lo usamos los del barrio y muchos que se bajan del colectivo en la ruta 8 y van a trabajar a los countries del otro lado de la Panamericana”, contó.

El periplo se entiende a pesar de la distancia. No son muchas las calles que unan las dos rutas en línea recta y con cierta facilidad de tránsito. Y el transporte público es escaso y deficiente.

Caminar hoy por Alem no es sencillo. La vereda de enfrente a la del Mapuche está atravesada por matorrales impenetrables si no es a machetazos y la calzada, de tierra, se vuelve intransitable con la lluvia. Este cronista pudo comprobarlo ayer.

Lo que queda es caminar por la delgada huella liberada al lado del segundo alambrado del Mapuche. Pero esa travesía no está exenta de peligros: “Es casi imposible pasar sin tocar el alambrado, y si lo hacés se activan los sensores y aparece la guardia para decirte que te vayas”, contó Luque.

Sobre el camino perimetral ganado al espacio público el Mapuche instaló cámaras de vigilancia. Y las camionetas de la empresa se seguridad Wtachman recorren la zona para ahuyentar a los intrusos aunque estén en la calle.

 

Reclamo radical

Parece un guiño de la casualidad, pero el reclamo por la calle Alem será canalizado a través del radicalismo local. Su presidenta, Claudia Zakem, tenía previsto ayer reunirse con los vecinos del Buen Amigo, con los que viene manteniendo encuentros frecuentes.

“Los vecinos nos acercaron su preocupación al comité. Vinieron con fotos que estaban fechadas a mediados de julio y ya mostraban el doble alambrado”, reveló Zakhem.

En los próximos días, un pedido formal acompañado por varias firmas será presentado en el Municipio y el Concejo Deliberante con la intención de revertir el perjuicio ya producido y evitar que siga creciendo.

Es que en la sesión del jueves pasado, el Concejo aprobó por mayoría la entrega en comodato de una parte de la vereda de la calle Derqui, el otro lateral del Mapuche, para que se levante allí también el doble alambrado. La ordenanza cede un metro de vereda al country, pero todo hace pensar que el camino será más ancho, al menos si el country pretende dejar en pie las garitas que ya están levantadas en lo que hasta ahora sigue siendo vereda pública.

Ayer, consultados por El Diario, miembros del bloque oficialista del Concejo Deliberante se mostraron sorprendidos por la situación de la calle Alem. Dijeron desconocer si hubo permiso para alambrar la vereda o se trató de una apropiación ilegal del espacio público. De paso, aseguraron que el permiso que votaron para replicar la situación en la calle Derqui no traerá perjuicios a los vecinos: “ahí no hay vereda y ese lugar no se usa para transitar”, dijo uno de los voceros. El tiempo mostrará si estaba en lo cierto.

 

Enfoque

Lo público y lo privado

La sucesión de noticias se conoció en las últimas semanas a través de medios locales y nacionales:

• Una inspección de la AFIP en el country Highland reveló que el 70% del personal doméstico trabaja en negro.

• Similar redada de ARBA detectó un 70% de evasión a los impuestos bonaerenses entre los asistentes al Abierto de Tortugas, uno de los torneos de polo más importantes del mundo, que se realiza en el exclusivísimo club de campo homónimo, en Manuel Alberti.

• Al menos la mitad de las urbanizaciones privadas pone trabas a la realización del próximo censo nacional, anticipando desde ya que no permitirá el ingreso de los censistas.

Calles privadas, seguridad privada y hasta organización interna de cuasi autogobierno le dan a los mayores countries características de urbanización autónoma, con un alto grado de independencia de la ciudad que los circunda.

Pero no siempre es así. A veces, el Estado también se hace necesario dentro de los alambrados. Lo muestra el proyecto de varios countries nucleados en la ONG Puentes de Pilar, que pretende instalar un sistema de cámaras en el perímetro externo de las urbanizaciones cuyas imágenes serán monitoreadas por empleados públicos con sueldos pagados por el Estado.

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