El pasado 29 de agosto, 300 empleados de la fábrica de porcellanato ILVA radicada en el Parque Industrial recibían la amarga noticia de su despido. Cuando se cumplen ocho meses de ese día, los trabajadores afectados continúan sin cobrar las indemnizaciones ni haberes adeudados.
"Continúan sin haber percibido un solo peso", afirmaron voceros de los operarios despedidos que, "frente a esta situación de profunda incertidumbre y vulnerabilidad, los despedidos se organizan para sostenerse colectivamente".
En este marco, el día viernes 1 de mayo realizarán un locro solidario, con el objetivo de compartir un plato de comida entre las familias afectadas "y visibilizar públicamente el conflicto que aún no tiene respuestas", expresaron y adelantaron que también tendrán porciones para la venta.
Los trabajadores denuncian el abandono por parte de la empresa y reclaman una solución urgente que garantice el pago de lo adeudado.
Luchar y sobrevivir
Desde el pasado mes de agosto, las 300 familias a las que el cierre de ILVA dejó en la calle ponen sus energías en la supervivencia cotidiana. “La mayoría de los compañeros estamos cobrando el Fondo de Desempleo. No es mucho, pero 322 mil pesos para nosotros son una ayuda”, contó a El Diario desde el acampe en el que sostienen su reclamo desde el primer día, el delegado Marcelo Barrionuevo, el pasado mes de febrero.
Algunos están haciendo changas, como el propio Barrionuevo que realiza trabajos de pintura. Otros buscan ingresos en las plataformas de transporte. Algunos, más afortunados consiguieron otros trabajos fijos, pero advierten que el mercado laboral es hostil para los despedidos, más si tienen cierta edad.
“Nosotros entramos entre 19 y 22 años en la empresa y ellos nos dejaron en la calle a los 45 años o más: nos quedamos fuera del sistema laboral”, lamentó el trabajador.
Del acampe a tribunales
Los portones de la planta Pilar de ILVA están cerrados con candado desde el 29 de agosto. Desde ese mismo día, los trabajadores se turnan para permanecer en la puerta de la empresa. Primero, con la expectativa de una vuelta al trabajo, después con la intención de evitar un vaciamiento que termine con sus esperanzas de cobrar los que les corresponde.
Desde enconces, los trabajadores realizaron distintas medias de protesta. Desde escraches a los directivos a bloqueos en el Parque Industrial y un corte de la Panamericana.