La crisis en la planta Granja Tres Arroyos sigue profundizándose y en este contexto, la firma decidió suspender a la totalidad de su planta de personal -unos 150 empleados- durante el mes de agosto.
La decisión fue comunicada por la empresa esta mañana. La suspensión sería sin goce de sueldo. Los empleados todavía no percibieron sus salarios de mayo y junio y el aguinaldo.
La crisis en la planta Granja Tres Arroyos sigue profundizándose y en este contexto, la firma decidió suspender a la totalidad de su planta de personal -unos 150 empleados- durante el mes de agosto.
Tal como informó uno de los trabajadores a El Diario, los afectados tomaron conocimiento de la resolución esta mañana, cuando desde la compañía les informaron que deben volver a su puesto de trabajo el último día hábil de agosto. La suspensión sería sin goce de sueldo.
"Se informa al personal de Planta Pilar que, en el marco de la suspensión de jornada laboral, desde el lunes 3 de agosto y hasta el domingo 30 de agosto de 2026, inclusive, no se desarrollarán actividades operativas ni de faena", reza el comunicado con el que la empresa dio a conocer la decisión.
"En consecuencia -agregan-, durante dicho período el personal no deberá concurrir a prestar servicios, salvo que sea expresamente convocado por la Jefatura de Planta o por el área de Recursos Humanos, circunstancia que será comunicada por los canales habituales".
Este nuevo revés llega para agudizar más una situación que para muchos de los empleados resulta insostenible dado que hasta el momento no percibieron los salarios de junio y julio, ni el aguinaldo. Días atrás, terminaron de percibir el sueldo de mayo, liquidado en hasta 10 cuotas. Debido a esto, muchos de los operarios se encuentran desarrollando trabajos extra para poder sostener a sus familias.
Dado el panorama, los afectados reclaman una actitud más enérgica por parte del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA).
Entre Ríos
En el mes de mayo, Granja Tres Arroyos decidió cerrar por tiempo indeterminado su planta La China en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La decisión, que sorprendió a los trabajadores, dejó en riesgo unos 950 empleos. La empresa argumentó su decisión en la crisis financiera que atraviesa desde hace años y una fuerte caída en la faena diaria, que pasó de 700.000 a 200.000 pollos.
En paralelo, la compañía avanzó en un proceso de reestructuración de pasivos por unos US$350 millones y en el rearmado de su esquema operativo de cara al futuro, tarea que lleva adelante junto con la consultora Valo Columbus.