De acuerdo con el relevamiento correspondiente a la variación interanual entre julio de 2025 y julio de 2026 realizado por la Cámara de Comerciantes de Pilar (Scipa), las ventas en la localidad registraron bajas en todos los sectores analizados, promediando un 4,09% de caída.
Por esto, Scipa manifestó "su profunda preocupación ante la pronunciada caída de las ventas registrada en los distintos rubros comerciales, en un escenario caracterizado por una marcada retracción del consumo y crecientes dificultades para sostener la actividad".
En cuanto a las cifras, los diversos rubros registraron: Alimentos y bebidas: -5,9 %; Bazar, decoración y muebles: -6,8 %; Calzado y marroquinería: -4,5 %; Farmacia: -1,6 %; Perfumería: -4,8 %; Ferretería: +1,2 % y Textil e indumentaria: -6,2 %. "El relevamiento arroja una caída interanual promedio del 4,09 % a valores constantes de reposición, reflejando un escenario de contracción que atraviesa de manera generalizada a la actividad comercial", añadieron en la entidad.
Precupación de Scipa
Para la Cámara, la disminución de las ventas se produce en un contexto "en el que las familias han reducido considerablemente su capacidad de consumo. La pérdida de poder adquisitivo obliga a los consumidores a priorizar gastos esenciales, postergar compras y reducir el volumen de sus adquisiciones. A esta situación -agrega- se suma un problema que afecta directamente tanto a comerciantes como a consumidores: las exorbitantes tasas de interés aplicadas por las entidades bancarias y los elevados costos de financiación".
Sobre esto, Scipa amplió: "Las altas tasas dificultan el acceso al crédito, encarecen la financiación con tarjetas y limitan una herramienta históricamente fundamental para dinamizar las ventas. Paralelamente, los comercios afrontan mayores costos financieros para sostener el capital de trabajo, financiar mercadería y mantener sus estructuras operativas".
El vicepresidente de Scipa, Enrique Bértola, señaló que los indicadores actuales obligan a observar con preocupación los próximos meses: “La situación es altamente preocupante y el futuro que se avecina no es favorable, conforme a los indicadores que estamos observando. Puede estar brillante la macroeconomía, pero en la calle no se ve un peso. Esa es la realidad que hoy nos transmiten nuestros comerciantes”.
Por su parte, el presidente de Scipa, Alfredo Ventura, destacó el carácter generalizado de la caída de las ventas y advirtió que la situación se profundiza. “No existe rubro que no se queje de esta recesión y de la caída del consumo. Lo cierto es que día a día esta situación se profundiza, tornándose cada vez más preocupante. Los comerciantes necesitan recuperar ventas y previsibilidad para poder sostener sus negocios y sus fuentes de trabajo”.
Desde la entidad se observa que la problemática ya no se encuentra circunscripta a determinadas actividades, sino que alcanza, con distinta intensidad, a prácticamente la totalidad de los sectores comerciales relevados.
La combinación de caída del consumo, retracción de las ventas, elevado costo financiero y presión tributaria configura un escenario sumamente complejo para el sector comercial, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Desde Scipa se considera "indispensable generar condiciones que permitan recuperar el consumo, facilitar el acceso al crédito a tasas razonables, revisar el impacto de la carga tributaria y brindar herramientas concretas para sostener la actividad de las PyMEs y los comercios".
A su vez, en la Cámara señalan que "la continuidad de esta tendencia pone en riesgo no solamente la rentabilidad de los establecimientos, sino también su capacidad para sostener puestos de trabajo, afrontar sus obligaciones y mantener abiertas sus puertas. El comercio necesita medidas que permitan recuperar el poder de compra, reactivar las ventas y contar con condiciones financieras y tributarias que acompañen a la producción, al comercio y al consumo".