La inflación sigue golpeando con mayor fuerza en los sectores de menores recursos, en donde el oficialismo confía en tener su núcleo duro de votantes. En los comercios de cercanía de los barrios populares del conurbano bonaerense, los precios de los alimentos subieron 7,68% en julio.
Según el relevamiento que realiza de manera mensual el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), la Canasta Básica de Alimentos (CBA), que requirió una familia integrada por dos adultos y dos chicos, llegó a $110.079,25 en el séptimo mes del año, casi $8000 más que en junio. De esta manera, en lo que va de 2023, aumentó 71,64%, es decir, que acumuló una suba mensual superior al 10%.
Una vez más, el rubro de verdulería fue el de mayor incremento mensual, con un alza de 14,35% en julio, pero el de almacén también impactó con fuerza en los ingresos de las familias de los barrios populares, con un aumento del 7,48% en el mes.
“De la mano de los condicionamientos del FMI que se vuelven cada vez más exigentes respecto a la eliminación total de los subsidios a las tarifas y a la reducción del déficit fiscal, los servicios regulados por el Estado vienen acelerando las subas. Sin lograr contener los aumentos en los alimentos, la conducción económica ahora autoriza incrementos, que inciden directamente sobre los ingresos de los trabajadores y los sectores medios”, dijo Isaac Rudnik, director de ISEPCI.
De acuerdo con los datos de ISEPCI, las papas (+50%) y las batatas (+20%) entre las verduras, y las manzanas (11,11%), el rubro verdulería volvió a liderar los incrementos: 14,35% en julio y 178% interanual.
Le siguieron los productos de almacén, con un incremento del 7,48% mensual, y 125% interanual; mientras las carnes se incrementaron a menor velocidad: 3,41% en julio y 80% en los últimos doce meses. Sin embargo, esta situación comenzó a revertirse en los primeros días de agosto, en el que los cortes vacunos se dispararon.